¿Y tú supiste lo del socorrista que se botó al agua por un chamaquito?
El presidente Trump recibió al joven socorrista Ryder Williams y al niño que salvó en California, elogiando su valentía y rapidez en el rescate.
¡Tremendo bochinche en la Casa Blanca! El presidente Donald Trump, con esa sonrisa de oreja a oreja, recibió al joven héroe Ryder Williams, un socorrista de solo 16 años, y al chamaquito de 10, Nathaniel Rai, a quien él salvó de las garras del mar. ¡Imagínate tú, el presidente dándole la mano a estos muchachos!
Esto pasó este lunes, y el escenario fue nada menos que el Despacho Oval. Ryder llegó con su familia, y el pequeño Nathaniel, también con los suyos. Trump, sin corbata y con su estilo de siempre, sacó pecho por el adolescente, diciendo que actuó rapidísimo cuando una ola traviesa se llevó al niño mar adentro allá en California.
El incidente ocurrió el pasado 25 de julio, y como te digo, ¡hasta las cámaras lo agarraron! Las imágenes se hicieron virales y llegaron hasta los oídos de Eric Trump, que es como el ojo de la familia pa' estas cosas. Así que, ¡zas!, invitación pa' la Casa Blanca.
¿Dónde fue la cosa y cuándo se armó el relajo?
Todo este drama tropical ocurrió en las playas de California. Ryder estaba en su puesto, bien atento, como buen socorrista de los Parques Estatales de California, cuando el pobre Nathaniel se vio en un apuro. Las olas, unas bestias, se lo estaban llevando pa' dentro del océano y el chamaquito no podía volver.
El aire se puso tenso, el ruido de las olas rompía la calma. Ryder, sin pensarlo dos veces, ¡al agua pato! Logró agarrar al niño, pero el mar estaba bravo, ¡un lío! Por suerte, otro compa socorrista llegó al rescate y entre los dos, ¡pum!, a la orilla con el niño sano y salvo.
¿Y esto por qué es pa' tanto?
Pues mira, esto le cae arriba a todo el mundo porque pone en alto el valor de la juventud, la valentía y, sobre todo, la preparación. Trump no se cansa de decir que estos muchachos son el futuro, ¡y mira que este tiene madera de líder! Es un ejemplo, pa' que otros chamacos se animen a hacer lo correcto y a cuidarse entre ellos.
Además, deja claro que tener socorristas listos y entrenados es vital. Tú sabes, en Cuba y en cualquier parte, el mar es traicionero, y tener a alguien que sepa qué hacer salva vidas. Es un recordatorio de que la seguridad es lo primero.
¿Qué dijeron los que estaban metidos en el lío?
Trump, pues, echándole flores al joven y a los socorristas en general. Dijo que Ryder es un modelo a seguir. Ryder, humilde, contó que en esos momentos de pánico, uno se enfoca en el entrenamiento. ¡Y ojo, que este muchacho quiere ser bombero! ¡Nada menos!
El papá de Nathaniel, Sumit Rai, estaba que no cabía en sí de agradecimiento. Se le notaba en la cara la alegría de tener a su hijo sano y salvo gracias a la valentía de este joven socorrista. ¡Bendiciones pa' todos!
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera del futuro?
Pues que casos como este sirvan de inspiración. Que la gente joven se anime a prepararse, a ser valiente y a tender una mano a quien lo necesite. Trump lo dejó clarito: hay que seguir apoyando a estos héroes cotidianos.
Esperemos que esta buena vibra se contagie y que sigamos viendo a jóvenes como Ryder haciendo cosas extraordinarias. ¡Hay que estar pendientes, que la vida siempre nos da sorpresas!