¿Le metieron candela a una chama? Cubana presa en Miami por pelea con botella y con el migra encima

Una cubana en Miami fue arrestada por agredir a una compañera con una botella. Ahora enfrenta cargos penales y una retención migratoria de ICE.

¡Oye esto pa' que veas!

Tremendo bochinche se armó en Miami con una chama cubana, Virgen Pereirasardui, de 29 años. Parece que la cosa se puso fea en el trabajo, ¡y la cosa terminó a botellazos!

Según cuentan, la discusión fue en un sitio llamado Guembos, en Allapattah, y el motivo era cómo atendían a los clientes. ¡Imagínate el drama!

¿Dónde y cuándo se formó el relajo?

Todo este lío pasó en la madrugada del 18 de julio, en un establecimiento en la NW 22nd Ave. La cosa se puso tensa, el calor del momento hizo de las suyas y, de repente, ¡una botella de cristal volando!

La víctima, que era compañera de trabajo de la acusada, se llevó el golpe en la cabeza. Cayó al suelo, se desmayó un ratito y hasta tuvo que ir al hospital a que le cosieran la frente. ¡Qué cosa! La denunciante no se atrevió a hablar hasta el 6 de agosto, después de que la cosa se enfriara un poco.

¿Y esto a quién le cae encima?

Bueno, a la pobre Virgen Pereirasardui, aparte del rollo penal en Miami, ahora le cayó encima el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). ¡Eso complica todo!

Esto significa que mientras se resuelve si fue culpable o no en la corte de justicia, las autoridades de inmigración van a mirar su caso con lupa. Podría significar problemas serios para quedarse en los Estados Unidos.

¿Qué dicen las partes?

Pues mira, la víctima fue la que puso la denuncia contando el golpe y las consecuencias. La acusada, Virgen Pereirasardui, está detenida sin derecho a fianza, ¡y no es poca cosa!

El cargo es de agresión agravada, que es un delito grave. Si la declaran culpable, le pueden caer hasta 15 años de cárcel. ¡Imagínate la situación!

¿Y ahora qué se espera?

La cosa está en el aire. Por un lado, el proceso penal en Miami. Por otro, la mirada de ICE sobre su estatus migratorio. Lo que sí está claro es que Virgen Pereirasardui tiene un camino difícil por delante.

Habrá que ver qué pasa en los tribunales y qué decisión toman las autoridades de inmigración. Por ahora, está presa y esperando que todo se aclare.