¿Y ahora qué? Trump le mete más leña al fuego contra Irán y se arma el bochinche.
Trump notifica al Congreso sobre nuevas operaciones militares contra Irán, activando 60 días de acciones sin autorización legislativa. Las tensiones suben.
¿Qué pasó? ¡El lío se pone bueno!
Imagínate tú, que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se levantó un día y dijo: “¡Hasta aquí llegamos con la paz!”. Y en vez de llamar a la calma, le mandó una carta al Congreso, bien formalita, pa’ decirles que reiniciaba las operaciones militares contra Irán. ¡Boom! Esto quiere decir que ahora tienen 60 días pa’ meter mano sin pedirle permiso a nadie en el Capitolio. ¡Como si fuera su patio de recreo!
Esto cae justo después de que se acabara una tregua que no estaba muy clara si existía, porque entre dimes y diretes, acusaciones de que si violaron esto o aquello, la cosa nunca estuvo en calma del todo. Pero ahora, ¡la cosa es oficial, señores!
¿Y dónde y cuándo pasó este relajo?
La movida se supo el 10 de julio, cuando Trump soltó la carta, pero las acciones empezaron días antes, el 7 de julio. El mero escenario de este drama es la tensión entre Estados Unidos e Irán, que anda más caliente que guagua en hora pico. El punto clave, ese que tiene a todo el mundo con el Jesús en la boca, es el estrecho de Ormuz. Ese es el pasillito marítimo por donde se va el petróleo y el gas pa’ medio mundo.
Según dicen por allá por la Casa Blanca, lo que hace Irán ahí es una amenaza pa’ los barcos y pa’ sus aliados. ¡Y ojo! Que el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) ha confirmado que ya le han dado unos cuantos golpes a objetivos iraníes. ¡Esto se está poniendo feo!
¿Y a quién le importa este bochinche?
Bueno, a ver, esto importa porque el Presidente se está tomando el poder de ir a la guerra como si fuera un cheque en blanco. La Constitución dice una cosa, pero parece que Trump la interpreta a su manera. El Congreso, que se supone que es el que tiene que dar el visto bueno pa’ estas cosas, mandó unas resoluciones diciendo que no estaban de acuerdo, pero… ¡eso no detiene nada! Es como si gritaran desde el balcón y nadie les hiciera caso.
La cosa es que, si esto sigue así, el comercio mundial de petróleo puede verse afectado, y eso nos jode a todos, ¿entiendes? Si el petróleo sube, todo sube. Así que, aunque no estemos allá, nos puede caer la puerca.
¿Qué dicen unas partes y otras?
La Casa Blanca, por un lado, dice que esto es pa’ proteger a los suyos y los intereses del país, ¡que tienen el deber! Por otro lado, el Congreso, de forma simbólica, ha dicho que no le gusta este plan de guerra sin su permiso. Pero, como te digo, esas son palabras al viento, porque las acciones militares siguen.
Los iraníes, claro está, no se quedan callados. Se acusan mutuamente de violaciones y la tensión anda por las nubes. La cosa está en que, aunque el Congreso apruebe algo, Trump puede vetarlo. ¡Vaya panorama!
¿Y ahora qué se espera? ¿Qué viene después del chisme?
Pues mira, según lo que se oye, Trump dice que las tropas americanas van a estar listas pa’ responder si Irán se pone bruto otra vez. También hablan de reforzar la presión, hasta con un bloqueo marítimo, pa’ tener más control sobre el estrecho de Ormuz. Esto significa que el panorama sigue tenso, con posibilidad de que la cosa escale más.
Lo que sí es seguro es que hay que seguir de cerca los próximos movimientos, porque este cuento no parece tener un final feliz a la vuelta de la esquina. ¡A ver qué pasa con este pulso entre el Presidente y el Congreso, y sobre todo, con la amenaza de Irán!