¿Hasta cuándo con los apagones? Activista cubana apunta al poder del pueblo
Activista Anna Sofía Benítez responde a la crisis energética cubana, sugiriendo que la solución reside en la voluntad popular y la unidad ciudadana.
Lo que se oyó en la calle...
Parece que en Cuba la cosa sigue caliente, y no solo por el calor. Hubo otro apagón, ¡uno de esos que te dejan a oscuras y pensando! La activista Anna Sofía Benítez, que no se anda con rodeos, soltó una frase que está dando mucho que hablar en las redes. Ella dice que los apagones van a durar hasta que el pueblo decida que ya es suficiente.
Imagínate, la gente en la cola del pollo, en la guagua, en el balcón, todos con la misma pregunta: ¿cuándo se acaba esto? Y Benítez sale con esa chispa, como diciendo: la respuesta está en nosotros.
¿Dónde y cuándo fue el relajo?
Esto pasó hace poco, ¡zas!, el Sistema Eléctrico Nacional se fue al piso otra vez. Y como es costumbre, las luces se apagaron en varios puntos de la isla. El ambiente, como siempre en estos casos, se llenó de quejas y de esa resignación que a veces uno siente, pero también de preguntas y de ganas de que las cosas cambien de verdad.
Es un déjà vu, porque los apagones se han vuelto paisaje en los últimos meses. La gente ya sabe lo que es vivir con el bombillo prendiendo y apagando, y eso cansa.
¿Y a quién le cae esto en la cabeza?
Pues a todo el mundo, mi gente. A la gente que pierde su comida en la nevera, a los que no pueden trabajar bien, a los negocios que se frenan, a los estudiantes que no pueden estudiar. Al final, esta crisis eléctrica nos afecta a todos en el día a día, en lo chiquito y en lo grande.
La frase de Benítez, “Será hasta que el pueblo quiera”, es como un llamado a entender que quizás tenemos más poder del que creemos. Que la suma de voluntades puede mover montañas, o al menos, encender las luces.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, está Anna Sofía Benítez, que lanza su mensaje de unidad y poder popular. Por otro, la gente en las redes, que opina de todo: unos le dan la razón, otros se quejan de las consecuencias diarias de los apagones, y otros más miran a las autoridades.
Las autoridades, por su parte, echan la culpa a las averías, a la falta de combustible y a los problemas de generación. Lo de siempre, dicen algunos. El debate está servido, y parece que va para largo.
¿Y ahora qué?
Lo que viene es seguir de cerca qué pasa. Si la gente se une, si las autoridades encuentran soluciones de verdad, o si seguimos en esta rueda de apagones y quejas. Lo cierto es que la situación sigue tensa, y la frase de Benítez queda flotando en el aire, como una pregunta que nos hacemos todos.
Habrá que ver si la fuerza del pueblo se hace sentir, o si seguiremos esperando a que las luces vuelvan a prenderse por arte de magia.