¿Trump le gritó a la FIFA por una roja a Balogun? ¡El presidente dice que solo pidió 'una checadita'!
Donald Trump asegura que solo pidió a la FIFA revisar la tarjeta roja a Balogun, no presionó. La FIFA suspendió la sanción permitiendo que jugara.
¡Qué bochinche se armó en el fútbol!
Parece que el mismísimo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se metió en un lío con la FIFA. Resulta que el delantero Folarin Balogun se comió una tarjeta roja en un partido contra Bosnia y Herzegovina. ¡Imagínate el drama!
Pero tranquilos, que Trump salió a decir que él no le echó leña al fuego, sino que solo le pidió al jefe de la FIFA, Gianni Infantino, que le diera una miradita a la jugada. Según él, fue solo un choque normal del juego, nada para sacar al jugador del campo.
¿Dónde y cuándo pasó todo este relajo?
Esto pasó hace poco, en pleno Mundial. Balogun estaba jugando con la selección de Estados Unidos contra Bosnia y Herzegovina. La cosa se puso caliente con esa expulsión y, de repente, Trump metiendo su cuchara desde el Despacho Oval.
La FIFA, después de la llamada de Trump, decidió suspender temporalmente la sanción al jugador. Imagina el calor que haría que hasta el presidente se preocupó. ¡Todo un show!
¿Y esto a quién le cae encima? ¿Por qué importa?
Pues mira, esto importa porque, ¿quién se mete con las decisiones de la FIFA en plena Copa del Mundo? La cosa se pone rara cuando el presidente de un país llama para pedir que se revise una tarjeta.
Afecta a todos, porque uno se pregunta si las reglas son las mismas para todos o si hay influencias por ahí. La Federación Belga, por ejemplo, no se quedó callada y dijo que eso no les parecía justo.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Por un lado, Trump dice que solo pidió una revisión, que no es para tanto. El técnico de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, también apoya la decisión, diciendo que la roja fue exagerada.
Pero por otro lado, la FIFA tuvo que explicar que usaron un artículo del código para suspender la sanción, dejando la roja en el aire por un año. ¡Como que no se ponen de acuerdo ni los de arriba!
Hasta la UEFA se sumó al coro de los preocupados, diciendo que esto puede hacer que la gente dude si las normas se aplican igual en todos lados. Los que saben de leyes deportivas dicen que la FIFA tiene poder para hacer eso, pero que hacerlo en plena Copa del Mundo es como para pensarlo dos veces.
¿Y ahora qué se espera?
Bueno, la tarjeta roja de Balogun no desaparece de su historial. Lo que pasó es que la suspensión de un partido se queda en pausa por un año. Si el jugador se porta mal otra vez, le pueden reactivar esa sanción y sumarle una nueva.
Este caso ha dado mucho de qué hablar en el torneo, ¡más que algunos goles! Veremos si esto sienta un precedente o si es solo un bochinche más de la FIFA.