¿Qué hace el Jefe del Comando Sur hablando con el 'narcoterrorista' Cabello?

General estadounidense se reúne con Diosdado Cabello, buscado por EE.UU. con recompensa millonaria, en medio de ayuda por terremotos en Venezuela.

¡Oye esto pa' que veas! El general Francis Donovan, que comanda las fuerzas de Estados Unidos en el Sur, ¡se echó un cafecito! con nada más y nada menos que Diosdado Cabello, el ministro del Interior del gobierno de Venezuela. ¿Tú sabías eso? Sí, sí, el mismo al que le pusieron precio a la cabeza, ¡25 millones de dólares por información para meterlo preso! Todo esto pasó mientras Estados Unidos anda dando una mano con los desastres de los temblores que sacudieron Venezuela hace poco.

La cosa se puso más caliente cuando salió una foto, ¡como si fuera poco!, donde se ve a los dos ahí, conversando, y mira que Diosdado es uno de los más buscados por la justicia gringa. La foto ha dado tremendo bochinche, porque el Tío Sam está metido en la ayuda humanitaria y de repente, ¡zas!, sale esta imagen que nadie se esperaba.

¿Y dónde fue esta tertulia? ¿Cuándo?

Esto se dio en Venezuela, en medio de la emergencia por los terremotos que pegaron duro el 24 de junio. Imagínate el ambiente: gente sufriendo, casas caídas, y en medio de todo, ¡una reunión entre un general gringo y Cabello! La foto de Donovan con Cabello salió a la luz y, para rematar, hace poquito se vio otra foto del encargado de Negocios de la Embajada de EE.UU. en Venezuela, John Barrett, ¡con el mismo Cabello! Así que parece que hay comunicación, aunque el gobierno de Estados Unidos diga que no.

¿Y por qué esto es un lío?

Porque la cosa no es simple. Estados Unidos tiene una recompensa millonaria por Diosdado Cabello. Dicen que está metido hasta el cuello en cosas feas, como narcotráfico y conspiración. ¡Nada más y nada menos que el llamado Cártel de los Soles! Así que ver a un alto mando militar gringo hablando con él, aunque sea por la ayuda, levanta muchas cejas y preguntas. ¿Será que la ayuda humanitaria justifica este tipo de encuentros?

¿Qué dicen las partes? ¡Aquí te lo cuento!

Por un lado, el Departamento de Estado de Estados Unidos, y el secretario Marco Rubio, han dicho clarito: la orden de captura contra Cabello sigue en pie. Lo siguen viendo como un “narcoterrorista”. Los cargos que le achacan en Nueva York son serios: narcoterrorismo, meter cocaína pa' allá, y problemas con armas. Del otro lado, Cabello, como siempre, en su puesto de ministro, dirigiendo la cosa como si nada pasara con las acusaciones gringas.

¿Y ahora qué? ¿Qué nos espera?

Bueno, lo que está claro es que la posición de Estados Unidos sobre Cabello no ha cambiado, o eso dicen. La recompensa sigue ahí. Las acusaciones también. Pero las fotos… ¡las fotos hablan solas! Queda por ver si estos encuentros, bajo la excusa de la ayuda humanitaria, abren alguna puerta para algo más, o si son solo un saludo protocolar en medio de una crisis. Lo que sí es seguro es que el chisme va a seguir corriendo y la gente va a querer saber qué más pasa detrás de estas reuniones.