¡Tremendo bochinche! EE.UU. le mete la zancadilla a los médicos cubanos en el Caribe
El Tío Sam le ha declarado la guerra a las misiones médicas cubanas, apretando a los países del Caribe para que corten el chorro. ¡Imagínate el revolico que hay por la candela!
Qué pasó
¡Ay, mi gente, prepárense para este chismecito caliente que trae cola! El Tío Sam, con su Secretario de Estado Marco Rubio al frente, le ha puesto la mirilla a las famosas misiones médicas cubanas.
Están apretando, y duro, a los países vecinos para que rompan o cambien los contratos. Dicen que es "trabajo forzado", ¿tú te imaginas?
Claro, Cuba niega todo y grita que es pura campaña política para ahogarlos económicamente. ¡Candela pura, como decimos aquí!
Dónde y cuándo
Esta película se está desarrollando, principalmente, en nuestro patio: América Latina y el Caribe, justo ahora y en el último año. Una docena de países ya le han bajado la persiana o han renegociado sus acuerdos con La Habana.
Piensen en Bahamas, Granada, Guyana, Trinidad y Tobago, o hasta Guatemala en Centroamérica. Antes defendían a los médicos, pero con la presión, las cosas cambiaron.
Hasta Venezuela, socio de peso, tiene su futuro incierto con el nuevo escenario político tras la captura de Nicolás Maduro.
Por qué importa
Miren, esto no es un juego de niños. Las misiones médicas son el "chivo que más orina" para la economía cubana, de donde sale una buena parte de los billetes verdes que entran a la isla.
Se habla de miles de millones de dólares al año. Es un pilar que, si se tambalea, le puede dar un empujón fuerte a la situación económica de Cuba y a la vida de muchos profesionales.
La gente en la cola del pan ya comenta el tema, ¡esto nos toca a todos!
Qué dicen las partes
Por un lado, Marco Rubio y su equipo han revocado visas a funcionarios y extranjeros implicados en estos acuerdos. Su cuento es que hay "trabajo forzado" y quieren "liberar" a esos profesionales.
Del otro lado, el Gobierno cubano se planta y dice que es un ataque vil, una estrategia para asfixilarlos. Acusan a Washington de politizar una cooperación que, según ellos, ha salvado vidas por el mundo.
Los países caribeños, que primero defendieron la colaboración, ahora buscan cómo contratar directamente o ajustar las condiciones. Cada cual busca salvar su pellejo en este enredo diplomático.
Qué viene ahora
Con este "acoso" de Estados Unidos, el programa de misiones médicas está en la cuerda floja, como un funambulista sin red. Muchos países ya están mirando cómo reemplazar a los cubanos o entrenar a su gente.
Cuba, por su parte, tendrá que buscar cómo tapar ese hueco millonario. El drama en Venezuela, que era un punto clave para estas misiones, añade más incertidumbre al panorama.
Hay que seguir de cerca este bochinche, porque lo que está en juego es el pan de cada día para muchos y una fuente vital para la economía de la isla. ¡Esto da para largo, mi gente!