¿¡7 MIL PESOS POR NO QUERER USAR UNIFORME!? ¡La multa del siglo en Granma!
Un joven de 19 años en Granma recibió una multa de 7,000 CUP por negarse al Servicio Militar Obligatorio, desatando el bochinche en redes sociales.
Qué pasó
¡Ay, mi gente, la cosa está que arde en Granma! Imagínense que a un muchachito de solo diecinueve años le cayó arriba una multa que te deja con la boca abierta: ¡7,000 pesos cubanos!
¿La razón? Que el joven, con todo y su corta edad, dijo que no, rotundo, al Servicio Militar Obligatorio. Ni uniforme ni leches, así lo ha dicho su familia a los cuatro vientos. ¡Se armó el zipizape!
Dónde y cuándo
Esto no es cuento de la Vieja Inés, no. La historia viene de Río Cauto, allá en la provincia de Granma, donde el sol pica y las noticias vuelan.
La multa, con su papelito oficial y todo, lleva fecha del 16 de febrero de 2026. La cosa se regó por Facebook gracias a Eliannis Villavicencio Jorge, que es la esposa de un opositor de la zona y hermana del muchacho en cuestión. ¡La verdad que la gente no se calla nada!
Por qué importa
¡Esto es más que una simple multa, señores! Esto es el grito del pueblo que ya está cansado del dichoso Servicio Militar. La gente tiene miedo, y con razón. Se han visto muchos sustos: reclutas que no regresan, accidentes extraños, y ni hablar de los malos tratos que se rumoran por ahí.
Aquí lo que queda claro es que el Estado prefiere la disciplina militar antes que la tranquilidad de una familia. Pagar 7,000 pesos por no querer usar un uniforme, ¡eso sí que te pone a pensar!
Qué dicen las partes
Por un lado, la familia clama al cielo, diciendo que el muchacho no quiere el uniforme “de represión” y que le temen a que le pase algo. La mamá y la hermana, firmes como palmas, apoyan su decisión.
Del otro lado, el Comité Militar, con la Ley de Defensa Nacional y el Decreto 103/2024 en la mano, dice “¡Aquí se paga o se paga!”. Y en las redes, la gente está dividida: unos aplauden al joven y dicen que prefieren pagar la multa, y otros, con más cabeza fría, advierten que esto puede terminar en líos legales más serios.
Qué viene ahora
Con este bochinche en la calle, es casi seguro que el rechazo al Servicio Militar seguirá creciendo como la mala hierba. Cada vez más jóvenes y familias se lo van a pensar dos veces antes de mandar a sus hijos a cumplir con lo obligatorio.
El Estado, por su parte, no parece que vaya a aflojar la cuerda. Así que, prepárense para más noticias de multas, tensiones y el eterno dilema entre lo que el pueblo quiere y lo que la ley impone. ¡Esto no se acaba hasta que se acaba!