¡Tragedia en Cuba! Niño muere en parapente por improvisación y mal tiempo

Accidente de parapente en Cuba deja un niño de 12 años muerto. Investigación revela fallas de seguridad, actividad comercial no autorizada y mal tiempo.

¡Qué susto se llevó la gente!

Oye, que aquí en la Isla de la Juventud pasó algo terrible, algo que tiene a todo el mundo comentando con la boca abierta y el corazón encogido. Un niño de solo 12 años, Joel Alejandro Suárez Sánchez, perdió la vida en un accidente de parapente. Imagínate tú, una tarde que era pa' disfrutar, se convirtió en una pesadilla.

La gente del Club de Aviación de Cuba ya soltó la sopa, los resultados preliminares de la investigación, y parece que la cosa no fue solo el aire bravo. Hubo un montón de descuidos, de esos que te dejan pensando cómo fue posible que llegaran a eso.

¿Dónde fue el desbarajuste y cuándo se armó el lío?

Esto pasó hace poco, el 4 de julio, allá en Playa Paraíso, en la Sierra de Caballos. Lo que empezó como un día tranquilo de vuelos deportivos, de esos que uno ve y se emociona, de repente se volvió un negocio improvisado. ¡Sí, señor! Que si te doy un vuelo por 3.000 pesos cubanos, que si ven y te doy una vuelta.

El último vuelo, como a las cuatro de la tarde, se topó con una tormenta que venía escondida. El viento se puso loco, pa' arriba y pa' abajo, y el parapente terminó cayendo al mar, a como medio kilómetro de la costa. ¡Un susto de muerte!

¿Y por qué importa este asunto, mi socio?

Mira, esto no es un detallito menor. Un niño perdió la vida por una cadena de errores. Primero, que esa actividad comercial no tenía permiso de nadie. Ni del Club de Aviación, ni del Ministerio de Turismo. Eso ya te dice que la cosa venía mal desde el principio.

Además, el piloto, aunque tuviera sus añitos volando como deportista, todavía estaba en proceso de certificación para llevar pasajeros. ¡Pa' rematar, ni chalecos salvavidas usaron, y eso es obligatorio cerca de la costa! ¿Tú crees? Pudieron hacer la diferencia, pero nada.

¿Qué dicen los involucrados y los que no?

Bueno, el informe dice que el viento fue el culpable directo. Pero claro, también señalan al piloto por no estar bien habilitado y por la improvisación de la actividad comercial. Los del Club de Aviación andan diciendo que van a revisar todo, que van a poner reglas más estrictas para que esto no vuelva a pasar.

Por otro lado, la falta de documentos para la actividad comercial también es un punto clave. ¿Cómo es que no tenían la información clara para los familiares antes de que el niño volara? Un tema delicado, sin duda.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera de este rollo?

Pues mira, después de este suceso tan lamentable, el Club de Aviación de Cuba ha parado todas las actividades de vuelo libre allá en la Isla de la Juventud. Están analizando todo el caso, revisando los protocolos y pensando en medidas nuevas. Esperemos que de verdad tomen cartas en el asunto y que esto sirva de lección para que ninguna otra familia sufra algo así.