¿Y a ti quién te dijo eso? ¡Coyotes dejan botados a cubanos en medio de aguacero en Costa Rica!
Siete cubanos pagaron $100 cada uno para ir a San José, Costa Rica, pero fueron abandonados bajo la lluvia por su conductor. La policía los encontró y los llevó a Migración.
Qué pasó
Imagínate tú, recién llegado y te ves botado en medio de la noche, bajo un aguacero que no para, ¡y con hambre! Eso le pasó a siete cubanos en Costa Rica. Un tipo que les prometió llevarlos a San José, les cobró $100 a cada uno, y ¡zas! Los dejó botados en la carretera, en Piedras Blancas, como si nada.
El chofer, con el cuento de que le daba miedo la policía, los sacó del carro y los dejó a su suerte. El pobre grupo, cinco hombres y dos mujeres, se quedó a la deriva, mojándose y sin saber pa' dónde ir.
Dónde y cuándo
Esto fue en la noche, en el sector de Piedras Blancas, al sur de Costa Rica, justo en la carretera Interamericana Sur. Imagínate el panorama: lluvia fuerte, oscuridad y siete personas tiradas en el borde de la vía, con lo puesto y el corazón en un puño.
Después de caminar más de dos horas bajo el agua, empapados y rendidos, se pararon a un lado. La mala suerte a veces te encuentra, pero la buena también: una patrulla que andaba por ahí los vio y, bueno, al menos los sacaron de esa situación.
Por qué importa
Este cuento es uno más de los que uno oye en la cola, pero es la realidad brava de los migrantes. Pagas lo que sea por llegar, y te encuentras con gente sin escrúpulos que se aprovecha de tu desesperación. Esto nos dice que la ruta no es un paseo, y que el peligro acecha en cada esquina, de la mano de esos coyotes que solo buscan el peso.
Para estos cubanos, este incidente es solo un capítulo más de un viaje que ya venía pesado, desde Colombia, cruzando por Panamá en condiciones que ni te cuento, pagando por todo, hasta por respirar, y así siguen, con la esperanza de una vida mejor a cuesta, pero rodeados de riesgos.
Qué dicen las partes
Bueno, los migrantes dijeron lo que les pasó: pagaron, los botaron y se mojaron. El conductor, el muy fresco, dijo que era por miedo a la Fuerza Pública, como si eso justificara dejar a gente en medio de la nada.
La policía, que es la que al final resuelve, los recogió. Ahora están bajo la custodia de la Dirección General de Migración y Extranjería para ver qué pasa con su situación territorial. Se espera que las autoridades costarricenses investiguen y tomen cartas en el asunto sobre este tipo de abusos.
Qué viene ahora
Ahora estos siete cubanos tendrán que lidiar con los trámites de migración en Costa Rica. A ver si les dan una salida o tendrán que seguir el camino, que sabemos es duro y lleno de obstáculos.
Este es el pan de cada día de quienes buscan un futuro. La pregunta es: ¿hasta cuándo seguirán cayendo en las trampas de quienes se benefician de su esperanza? Habrá que seguir de cerca cómo resuelven su situación y si las autoridades ponen un freno a estos abusos.