¡Atrápalo, Pillo! Desmantelan banda que robaba lámparas solares pa' alumbrar su propio rincón en Guantánamo
Dos jóvenes detenidos en Guantánamo por el presunto robo de una lámpara solar de alumbrado público. El incidente resalta la vulnerabilidad de estos servicios esenciales.
¡Oye, que esto está caliente!
En el barrio de Guaibanó, allá en San Antonio del Sur, Guantánamo, cogieron en el acto a dos muchachos. ¡Imagínate, estaban supuestamente robándose una lámpara solar de las que ponen en los postes para alumbrar la calle!
El cuento es que uno de los muchachos se trepó al poste como si fuera un mono y logró quitar la lámpara LED. El otro, dicen, estaba ahí dándole cobertura. Esto ha puesto a pensar a más de uno sobre lo fácil que se llevan lo que es de todos, sobre todo cuando en muchas calles hace falta hasta la luz de una vela.
¿Y eso por dónde fue que pasó?
La cosa ocurrió en la comunidad de Guaibanó, municipio San Antonio del Sur, en la provincia de Guantánamo. Fue reciente, allá por principios de octubre de 2026. El sol que da energía a las lámparas se fue y, ¡zas!, intentaron poner su propia luz privada.
Estas lámparas solares son como un salvavidas para las calles oscuras, especialmente cuando la luz eléctrica se va por los aires, que pasa más de lo que quisiéramos. Quitar una de estas es dejar a un pedazo de barrio a oscuras toda la noche.
¿Y a quién le cae esto encima?
Pues a todos los vecinos que dependen de esa luz para sentirse seguros y poder hacer su vida tranquila por las noches. Y ni hablar del riesgo que corren los que se suben a esos postes, ¡que un tropezón te puede costar caro! No es juego, ahí hay cables y alturas.
Esto no es nuevo en Guantánamo. Ya se han visto otros casos donde las lámparas que alumbran a la gente terminan en manos equivocadas, aunque a veces la policía las recupera y las vuelve a poner en su sitio. ¡Como si fuera un ciclo de nunca acabar!
¿Qué dicen los implicados y los que no?
Por un lado, la nota oficialista de Guantánamo y su Verdad saca la noticia, como diciendo: “Miren lo que pasó”. Se enfoca en la detención y el acto en sí.
Por el otro lado, la gente del barrio, seguro, está hablando del tema en las colas y en los portales. Unos se quejan de la falta de luz, otros de la picardía de los muchachos, y otros, quizás, hasta con un poco de pena por la situación que lleva a estas cosas.
Y después de esto, ¿qué?
Bueno, queda la preocupación de si esto va a seguir pasando. Si el alumbrado público va a seguir siendo blanco fácil para quien se le ocurra. Habrá que ver si toman más medidas para proteger las lámparas o si, por el contrario, la gente tendrá que acostumbrarse a caminar a oscuras más seguido.
Lo cierto es que la seguridad y el servicio en las calles de Guantánamo siguen siendo un tema candente, y estas lámparas solares, que deberían ser una solución, a veces terminan siendo el problema.