¿Es esta la cara de un hombre torturado o una foto vieja? ¡El Senado de EE.UU. se arma de bochinche por Cuba!
Una foto de un preso cubano desata guerra en el Senado de EE. UU. entre republicanos y demócratas, reviviendo el debate sobre la isla.
¡Oye esto pa' que veas!
Se formó tremendo bochinche en el Senado de Estados Unidos, y todo por una foto. Una imagen de un preso político cubano, Alexander Díaz Rodríguez, se convirtió en el arma principal de una discusión que puso a temblar las paredes del Congreso. Los republicanos, con el senador Rick Scott a la cabeza, la usaron para darle con todo al gobierno cubano y a los demócratas.
Al principio, Scott sacó la foto y preguntó si parecía de una guerra de hace años. ¡Imagínate el cuadro! Después soltó la bomba: ¡era de ahora mismo! Y dijo que ese hombre, Alexander Díaz Rodríguez, lo habían torturado, lo habían dejado pasar hambre y le negaron hasta la medicina, ¡y todo porque se le ocurrió decir que no le gustaba el socialismo!
¿Dónde y cuándo fue este lío?
Todo esto pasó en una sesión del Senado en Washington. El ambiente estaba que ardía, porque se discutía una propuesta para que el presidente Donald Trump no se fuera a la guerra contra Cuba por su cuenta. Pero con la foto de Díaz Rodríguez en medio, la cosa se puso más caliente que un sol de agosto.
Se sentía la tensión en el aire, la sala llena de senadores oyendo el relato de Scott, que pintaba un cuadro de sufrimiento y represión. Un detalle sensorial: el silencio tenso que se apoderó del lugar cuando se reveló que el caso era reciente, rompiendo con la idea de que era algo del pasado.
¿Y a quién le cae esto? ¿Por qué nos importa?
Mira, esto importa porque pone de relieve cómo está el tema de los derechos humanos en Cuba. Los republicanos están usando estos casos para meter presión y decir que la política de EE. UU. hacia la isla no va por buen camino. A los que no les gusta el régimen, pues les da un rayito de esperanza, mientras que a los que apoyan o son más flexibles, les complica el panorama.
Cambia la conversación, porque saca a relucir las condiciones de los presos políticos y la supuesta represión. Para la gente en Cuba, puede ser un recordatorio de las luchas internas, y para la comunidad cubana en el exterior, un motivo más para alzar la voz.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Por un lado, el senador Rick Scott y los republicanos dicen que el gobierno cubano es un torturador y que los demócratas no hacen lo suficiente. Pintan a Díaz Rodríguez como un mártir por oponerse al régimen.
Por otro lado, los demócratas, con Chuck Schumer a la cabeza, dicen que su propuesta era para evitar guerras innecesarias. No negaron la situación del preso, pero la pusieron en segundo plano frente a su agenda de política exterior. Unos dicen “derechos humanos ya”, otros dicen “evitemos conflictos mayores”.
Y después de este round, ¿qué viene?
Pues mira, parece que la pelea por Cuba en Washington no va a parar pronto. La foto de este preso se convirtió en un símbolo, y seguro que la usarán para seguirse dando manotazos entre republicanos y demócratas. Lo que está claro es que la situación de los derechos humanos en la isla seguirá siendo un tema candente.
Hay que seguir de cerca cómo se mueven las fichas. ¿Habrá más sanciones? ¿Cambiará algo la política de Trump? O se quedará todo en un grito en el Senado. El panorama está ahí, abierto, y habrá que ver qué camino toman.