¿Hasta cuándo el apagón? Cuba se ahoga en la oscuridad con déficit eléctrico récord
Cuba sufre apagones masivos por déficit eléctrico superior a 1.400 MW. Fallas en termoeléctricas y baja generación elevan la crisis energética.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Cuba la luz se nos volvió artículo de lujo, mi gente. Otra vez, la isla se está ahogando en oscuridad con apagones masivos que no dan tregua. La cosa se pone seria, porque el sistema eléctrico no da pie con bola para cubrir lo que el país necesita.
Y la cosa no mejora, ¡al contrario! Para el horario donde más se consume, se habla de un faltante que supera los 1.400 megavatios. ¿Eso qué significa? Pues que medio país se queda a oscuras por horas. La Unión Eléctrica soltó la sopa: ni ayer ni hoy ha habido un momento de paz con el servicio, pura interrupción desde que salió el sol hasta que se metió, y hasta de madrugada.
¿Dónde y cuándo es este relajo?
Este apagón nos tiene de cabeza hoy, 29 de abril de 2026. El panorama energético está por los suelos desde tempranito, con una capacidad de generación que no llega ni a la mitad de lo que se necesita. Cientos de miles de cubanos han amanecido sin luz, y la cosa pinta peor para la noche, que es cuando todos encendemos más cosas en la casa.
El ambiente se siente tenso, con el calor apretando y la incomodidad de no saber cuándo volverá la luz. El ruido constante de los equipos trabajando a medias o fallando se siente en el aire, mezclado con la frustración de la gente.
¿Y a quién le cae encima este paquete?
Mira, este desbarajuste le cae encima a todo el mundo. A las casas, claro, que no podemos ni cocinar, ni ver la tele, ni nada. Pero también a los hospitales, a las escuelas, a los negocios… todo se complica cuando no hay corriente. La gente está harta de que todos los meses sea la misma historia, un problema que se repite y que no tiene solución a la vista.
Esto cambia la vida diaria de todos. El día a día se vuelve una lucha contra la oscuridad, con planes que se frustran y el calor que no da respiro. Por eso es que la gente no para de hablar de esto, porque nos afecta directo en el bolsillo y en el ánimo.
¿Qué dicen los que saben y los que no?
Por un lado, está lo que dice la Unión Eléctrica, que achaca todo a las averías y al mantenimiento en las centrales termoeléctricas. Son las que más aportan, y cuando fallan, ¡zas!, se va la luz. Dicen que la energía solar ayuda un poquito de día, pero se apaga cuando más se necesita.
Por otro lado, está lo que comenta la gente en la calle, en la cola, en la guagua: que si no invierten, que si se lo roban todo, que si el gobierno no resuelve. Unos echan la culpa a lo que se ve, otros a lo que se murmura. Al final, todos coinciden en que la situación es insostenible.
¿Y ahora qué? ¿Se asoma la luz?
La cosa está en el aire, mi hermano. Si no arreglan la infraestructura o no consiguen más generación, prepárense porque esto va para largo. Los expertos dicen que sin inversión seria y sin un plan claro, los apagones van a seguir siendo el pan de cada día. Lo que hay que seguir de cerca es si van a traer equipos nuevos, si van a reparar las termoeléctricas a tiempo, o si nos quedaremos esperando a que pase la tormenta, que parece que no viene.