¿Le cayeron encima a Saily González? Denuncia tratos de “tortura psicológica” en interrogatorios

Activista Saily González relata supuestos tratos “inhumanos y de tortura psicológica” en interrogatorios en Cuba, expresando solidaridad con otra influencer detenida.

¡Oye esto pa' que veas lo que está pasando!

Parece que a la activista Saily González la pusieron a sudar frío. Ella misma soltó en redes sociales que la trataron como si fuera un trapo, con unos interrogatorios largos y de esos que te meten miedo en el cuerpo.

La cosa es que lo contó con pelos y señales, diciendo que la cosa es de "tortura psicológica", así, tal cual. Y se puso del lado de una influencer, Anna Sofía Benítez Silvente, que la vieron salir de una estación de policía en La Habana hecha un mar de lágrimas después de estar ahí más de diez horas. ¡Imagínate el drama!

¿Dónde fue el bochinche y cuándo?

Todo esto pasó en La Habana, Cuba. Saily sacó su mensaje contándolo todo, y parece que la influencer, conocida como Anna Bensi, salió de la estación policial después de un interrogatorio que le alargaron más de diez horas. Saily dice que no es la primera vez que le pasa algo así, que a ella también la han puesto a pasar las de Caín.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, la cosa no es solo un chisme. Saily asegura que estos métodos son cosa de todos los días para los que no están de acuerdo con el Gobierno. Dice que a la gente la dejan sola, sin nadie que les eche una mano, y que la amenazan con meterla presa.

Ella piensa que esto va más allá y que hay un montón de gente presa solo por hablar, por decir lo que no le gusta al poder. Llama a que abran la boca y que dejen a todos participar, porque si no, la cosa en Cuba va a seguir dividida.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Como siempre, esto ha dado pa' hablar. Hay gente que está preocupada y dice que hay que investigar, que las denuncias son serias. Pero otros andan con la lupa, dudando de si es verdad todo lo que cuenta o si se le fue la mano.

Por ahora, nadie del gobierno ha salido a decir 'sí, pasó esto' o 'no, eso es mentira'. Tampoco hay pruebas concretas de lo que dice Saily, o por lo menos no se han hecho públicas. La cosa sigue en el aire, y solo queda seguir de cerca qué pasa.

¿Y ahora qué?

Pues el panorama está como un huracán, nadie sabe para dónde va a soplar el viento. Saily está alzando la voz, denunciando lo que considera injusticias. La gente sigue hablando de esto en las redes y en las calles.

Lo que sí está claro es que el tema de las detenciones y el trato a los que piensan diferente en Cuba sigue candente. Hay que ver si esto provoca algún cambio o si se queda en un grito más.