¿Y tú supiste lo último? ¡Junio explotó en protestas por toda Cuba! ¡Apagones, hambre y quejas por to’a parte!

Junio rompió récords de protestas en Cuba, con 107 manifestaciones por apagones, escasez de servicios y la crisis económica que ahoga al pueblo.

¡Oye esto pa' que veas! ¡Junio fue un polvorín en Cuba!

Mira, compadre, que en junio se prendió la cosa fina en la isla. ¡El mes tuvo más gente en la calle que nunca, protestando por lo que no aguanta nadie! El Observatorio Cubano de Conflictos se fajó y contó 107 veces que la gente salió a gritar lo que le duele. ¡La cifra más alta que han visto!

La cosa está que no se aguanta con los apagones que dejan a uno a oscuras más de un día. La gente se cansó y salió con sus cacerolas, en los barrios, en donde fuera. La Habana y Santiago de Cuba fueron el epicentro, pero el malestar se sintió en to'a parte.

¿Dónde fue la vaina y cuándo?

Esto fue en el mes de junio, ¡así que está fresco, fresco! La gente se lanzó a las calles en un montón de pueblos y ciudades por toda Cuba. Los apagones, que se pusieron peores que nunca, fueron la gota que colmó el vaso en muchísimos lugares.

Las protestas se vieron en las calles, pero también en las redes. La gente no se calló y usó el internet para decir lo que pensaba de la luz, el agua, el transporte, las medicinas y hasta de lo caro que está el plátano.

¿Y a quién le cae esto encima? ¿Por qué importa?

¡A todo el mundo! La crisis económica está mordiendo duro, los sueldos no alcanzan y los precios suben como la espuma. La gente no puede ni cubrir lo básico y se siente que la cosa va para atrás.

Además, la inseguridad está a la orden del día. Los robos, la violencia, hasta los feminicidios, parece que se multiplicaron. La gente quiere vivir tranquila y segura, y ahora mismo eso parece un lujo.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Dicen que el Gobierno sacó unas medidas nuevas para ver si arreglan el desastre, pero la gente en la calle y en las redes no se convence. Sienten que esas medidas no van al grano, que no tocan el problema de raíz.

Por otro lado, están los médicos y los pacientes, que también se quejan. Faltan medicinas hasta pa' morir, los tratamientos se suspenden y en los hospitales no hay ni pa' empezar. La salud del pueblo está en un hilo.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Pues mira, la cosa está caliente. Con tantas protestas y quejas, se nota que la gente está harta y pide a gritos que les mejoren la vida. Habrá que ver si estas nuevas medidas del Gobierno sirven de algo o si la cosa sigue así.

Lo que sí está claro es que el malestar social está por las nubes y la gente no se va a conformar con cualquier cosa. Hay que seguir de cerca lo que pasa, porque el panorama está para analizarlo bien.