¿Se va a Pirriar Cuba? ¡Nos quedamos sin gente para el 2100!
Un estudio oficial revela que Cuba podría quedarse con solo 5.6 millones de habitantes para 2100 debido a baja natalidad, envejecimiento y emigración.
¡Agarra el chisme! Se nos están pirriando los cubanos... ¡y no es chiste!
Oye, que salió un estudio de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) que tiene a más de uno con el coco helado. Parece que si seguimos así, para el año 2100 en Cuba vamos a ser menos gente que en una fiesta de cumpleaños sorpresa donde nadie se enteró. ¡Un bochinche de números que da pa' pensar!
Resulta que la isla se nos está quedando vacía, pero vacía de verdad. Si las tendencias no cambian, y créeme, cambian poco, vamos a terminar con apenas 5,6 millones de habitantes. ¡La mitad de lo que somos ahora! Esto es un drama, mi gente, un drama.
¿Y esto dónde pasó? ¡En la Cuba de siempre!
Esto se supo en un encuentro bien serio con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). El vicejefe de la ONEI, Juan Carlos Alfonso Fraga, soltó la sopa: Cuba tiene uno de los procesos de transformación poblacional más rápidos de toda la región.
¿Las causas? Una mezcla explosiva: nacen pocos niños, vivimos más años (¡gracias a Dios!) pero un montón de gente se nos va pa' fuera. Así, mi hermano, es como se va achicando el país.
¿Y por qué esto nos debe importar un pepino?
Mira, esto no es solo un número en un papel. Que seamos menos gente afecta todo. ¿Quién va a trabajar las tierras? ¿Quién va a atender a los viejitos, que cada vez somos más viejitos? ¿Cómo se mantiene la economía si cada vez hay menos consumidores y menos trabajadores?
Además, se nos van los jóvenes, que son los que le ponen la chispa a la vida y los que tienen la energía para mover el país. Es un rompecabezas complicado y si no lo resolvemos, nos quedamos sin el rompecabezas.
¿Qué dicen las partes interesadas? ¡Unos de aquí, otros de allá!
La directora regional del UNFPA, Paula Narváez, dijo que el caso cubano es único por lo rápido que envejece la gente y lo rápido que baja la población. Por su parte, los del Ministerio de Salud Pública andan preocupados, porque aunque hay programas y políticas, con la economía que tenemos, ¡es un lío poder comprar medicinas y equipos!
O sea, que hay planes, pero la platica no alcanza pa' todo. Unos dicen que hay que potenciar la natalidad, otros que hay que retener el talento, y mientras tanto, la gente sigue naciendo menos y siguiéndose yendo.
¿Y ahora qué? ¿Nos vamos todos o qué?
Bueno, no es para tanto, pero hay que estar pilas. Las proyecciones son claras: una Cuba más envejecida y más pequeña. Esto significa retos enormes para la economía, para el trabajo y para los sistemas de salud y seguridad social.
Hay que ver cómo se las arreglan para que las cosas sigan funcionando con menos gente. La cosa está en el aire, pero lo que sí es seguro es que si no se hace algo, la Cuba del futuro va a ser muy diferente a la de hoy. ¡A cruzar los dedos y a esperar lo mejor!