¡Se Acabó el Chachachá! Rubio se pone de Cerrao con Cuba y nadie sabe qué pasa

Marco Rubio guarda silencio sobre Cuba ante la tensión diplomática y el incumplimiento de demandas por parte de La Habana. La isla rechaza ultimátums.

¡Oye esto pa’ que veas!

Parece que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se comió un cable y no quiso decir ni pío sobre Cuba. ¡Un silencio que se oye más que un grito en pleno Malecón! Y todo esto, mi gente, en un momento que las relaciones entre los dos países están más tensas que un chivito al sol. Dicen que La Habana tenía una lista de cositas que cumplir y parece que no cumplió na’.

Imagínate la escena: un periodista, Leonardo Feldman, le suelta la pregunta del millón. ¿Novedades con Cuba? ¿Qué pasó con eso de que “Cuba es la siguiente” que dijo el presidente Trump? Y Rubio, ¡zas!, se hizo el loco. Como si no hubiera oído na’. Este bochinche se pone bueno.

¿Dónde y cuándo se armó el relajo?

Pues mira, la cosa pasó el otro día, en el mismo Departamento de Estado, allá en Washington. Ese día, mi gente, era la fecha límite. ¡Dos semanas les dieron a los cubanos para soltar a unos presos políticos que son bien conocidos! Estamos hablando del artista Luis Manuel Otero Alcántara y el músico Maykel Osorbo. ¿Y qué pasó? Nada. Ni mu. Por eso es que el ambiente diplomático está que quema.

Desde la isla, el embajador ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, salió con que eso de ultimátum na’ de na’. Que si quieren hablar, que sea con respeto a la soberanía cubana. Y el presidente Díaz-Canel, llamando a todo eso “contactos preliminares”. Vamos, que no piensan cambiar nada de su sistema por mucho que les aprieten.

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues a todos los que esperaban que Estados Unidos apretara más la tuerca. Las relaciones, que ya estaban frisando el hielo desde que Obama intentó acercarse, ahora están peor que nunca. Con eso de la “máxima presión” y las nuevas medidas ejecutivas de 2026, lo que han hecho es meter más sanciones y apretar la economía cubana.

Aunque parezca que están a mil leguas, dicen por ahí que ha habido encuentros discretos. Que Rubio se ha reunido con gente cercana al poder en Cuba, a veces hasta por la puerta de atrás. Y hasta una delegación yanqui se fue para La Habana a hablar con los de allá. Todo en un juego de ajedrez donde nadie sabe quién va a dar jaque mate.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Bueno, ya te dije que desde Cuba dicen que de ultimátum nada y que la soberanía es lo primero. Por el lado de Washington, se habla de una “ventana limitada” para hacer acuerdos. O sea, que hay que apurarse porque el tiempo se acaba.

En resumen, unos aprietan, otros se defienden y nadie dice claramente qué va a pasar. El silencio de Rubio es una señal de que están en un momento súper delicado, donde cualquier paso en falso puede cambiarlo todo. Hay que estar ojo avizor, porque las decisiones de ahora mismo van a marcar el futuro de la relación entre Cuba y Estados Unidos.

¿Y ahora qué?

Lo que se sabe es que están en un punto crítico. Washington ha dicho que la “ventana” para un acuerdo es bien pequeña. Eso quiere decir que en las próximas semanas se puede decidir si las cosas mejoran o empeoran de verdad. Mientras tanto, el silencio de Rubio deja a todo el mundo con la intriga. ¿Qué pasará? ¿Se arreglarán las cosas o se pondrán peor? Nadie sabe, pero lo que sí es seguro es que hay que seguir de cerca este culebrón.

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