¿Y tú supiste? Repartidor cubano, ¡abatido en Montevideo por robarle la moto!
Un joven repartidor cubano de 31 años fue asesinado en Montevideo durante un intento de robo de su motocicleta de trabajo. Autoridades investigan el suceso.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… Un joven cubano, un trabajador más de la calle, perdió la vida de la forma más ingrata. Estaba echando su día en Montevideo, repartiendo comida como muchos otros, cuando unos tipos se le abalanzaron para robarle la moto.
En el forcejeo, el pobre muchacho no corrió con suerte y lo dejaron ahí, en el pavimento, antes de que nadie pudiera hacer nada. Una tragedia que te hiela la sangre.
Dónde y cuándo
Esto se puso feo la noche del viernes, allá en Carrasco Norte, en Montevideo. El chamaquito, de 31 años, había llegado a hacer una entrega, con la prisa de siempre, seguro, pero se topó con la muerte en lugar de con un cliente agradecido.
La calle, que es el escenario de su trabajo diario, se convirtió en su última morada. Un lugar que seguro conocía bien, pero que esa noche le jugó una mala pasada.
Por qué importa
Esto va más allá de un robo cualquiera. Es la vida de un joven, un migrante que busca su sustento, que se apaga de golpe por la maldad de otros. La gente que se mata trabajando, día y noche, se enfrenta a peligros así.
Toca el corazón de la comunidad de repartidores, esos que andan en las calles sin saber si volverán a casa. Demuestra lo expuestos que están, sobre todo cuando cae el sol y la inseguridad arrecia.
Qué dicen las partes
Las autoridades uruguayas andan investigando, revisando cámaras pa’ ver quiénes fueron los que le arrebataron la vida al cubano. Hasta ahora, no han dicho si hay alguno preso, pero seguro que andan detrás de ellos.
Los compañeros de PedidosYa, la plataforma para la que trabajaba el fallecido, están que no se lo creen. Claman por más seguridad y por justicia, porque esto no puede seguir pasando.
Qué viene ahora
Pues ahora toca esperar que la justicia haga lo suyo y que los culpables paguen. Pero lo que queda claro es que la seguridad de los repartidores, especialmente los que vienen de afuera, está en el aire.
La pregunta que queda flotando es: ¿cuándo se van a tomar medidas de verdad para que esto no se repita? Urge que se pongan las pilas y protejan a esta gente que se la juega en la calle.