¿Y tú qué me dices? ¡Un Porsche Panamera dando vueltas por La Habana!

Un Porsche Panamera visto en La Habana desata debate sobre la desigualdad económica en Cuba, contrastando lujo con la realidad del país.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate, la otra tarde en La Habana, por Vía Blanca y Diez de Octubre, ¡zas! Alguien capta un Porsche Panamera negro, de esos que valen un dineral, paseando como si nada.

La foto voló por Facebook, en un grupo de carros diplomáticos, y aquello se prendió. ¡Cientos de comentarios, la gente en candela!

¿Dónde y cuándo fue este relajo?

La cosa fue hace poco, en plena La Habana, una tarde cualquiera. El carro es un Porsche Panamera, de esos duros, con diseño deportivo y sus rines bien negros. En cualquier parte del mundo, uno de esos puede costar más de 200 mil dólares, si está bien equipado. ¡Una vaina de lujo!

Pero verlo aquí, en una calle que todos conocemos, ¿entiendes? Hace pensar. La gente anda a pie, luchando con el transporte y las divisas, y de repente te sale esto.

¿Y a quién le cae arriba esto?

Bueno, a todo el mundo. Esto pone sobre la mesa el asunto de siempre: la desigualdad. Aquí los salarios son bajitos, y ver un carro así, que cuesta tanto, pues te da qué pensar.

Y no es la primera vez. Ya hemos visto otros carros caros por ahí, BMW, Mercedes, Range Rover. Cada vez que sale uno, se reaviva el debate. ¿Cómo es que unos pueden darse estos lujos mientras la mayoría anda con lo puesto?

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, las autoridades y algunos analistas dicen que esto tiene que ver con cambios en las reglas, permisos para importar bajo ciertas condiciones, o que son carros para usos muy específicos, ligados a divisas.

Por otro lado, la gente en la calle, en las colas, en la guagua, lo que ve es que hay una brecha enorme. Unos tienen acceso a lo mejor, y otros, bueno, a lo que se puede.

¿Y ahora qué?

Pues nada, a seguir viendo qué pasa. Lo seguro es que la aparición de estos carros va a seguir dando de qué hablar. Es un reflejo de cómo están las cosas, y la gente no se va a cansar de comentarlo.

Hay que ver si estos debates traen algún cambio o si el bochinche se queda solo en el aire y en las redes.

Más noticias