¡Se robaron los paneles del sol y ahora el internet se va a pique en Santiago!
Ladrones se llevaron cuatro paneles solares de un nodo de ETECSA en Santiago de Cuba, dejando al servicio de telecomunicaciones sin energía de respaldo ante apagones.
¡Se llevaron hasta el sol pa' la calle!
Imagínate tú, que en Santiago de Cuba, por culpa de unos vivos que se creen muy astutos, se han robado hasta los paneles solares que le dan candela a un nodo de telecomunicaciones. ¡Sí, como lo oyes! Cuatro paneles que eran como el salvavidas energético de ETECSA, ¡ahora no están!
Un ingeniero, Luis Enrique Torres Almarales, pegó el grito en el cielo en las redes sociales, contando la vaina. Dijo que esos paneles, puestos ahí en el Reparto Flores, cerca de la escuela Raúl Pujols Arencibia, eran los que mantenían el servicio vivo cuando se iba la luz.
¿Y ahora qué? ¡Apagón y sin internet!
Con esta guachafita, la cosa se pone fea. Si se va la corriente, que es cosa de todos los días, ese nodo se queda mudo. O sea, que la gente se va a quedar sin internet, sin poder llamar, ¡sin na'! El denunciante hasta soltó los números de serie de los paneles, a ver si alguien los ve y los devuelve antes de que se pierdan del todo.
Esto no es nuevo, ¿eh? Hace poco se llevaron otro panel por allá mismo. La cosa está que da pena, porque se están robando lo que es de todos y lo que nos mantiene conectados.
La gente se pregunta: ¿Y la seguridad?
Claro, la gente en los comentarios empezaron a soltar su veneno. Que hay que poner más cámaras, que hay que cuidar mejor estas cosas que son vitales. Porque en estos tiempos de vacas flacas y con la luz que falla, ¡no se puede andar jugando con el pan de cada día de la gente!
Hasta las autoridades han dicho que esto es un delito grave, que el que caiga preso se las verá negras. Pero por ahora, nadie ha dicho si ya atraparon a los que se llevaron los paneles.
¿Qué se espera? ¡A rezar y a ver qué pasa!
Pues mira, lo que viene ahora es esperar. Esperar que las autoridades hagan su trabajo, que encuentren a los ladrones y, sobre todo, que puedan reponer esos paneles lo más rápido posible. Mientras tanto, a estar preparados para que cuando haya un apagón, el internet y las llamadas se esfumen.
La verdad, es una pena y una frustración grande. Se robaron la luz del sol y ahora nos quedamos a oscuras. ¡A ver cuándo se pone el orden en la casa!