¿Le están dando sopa y seco al preso político Danisbel Labrada: Desnutrido, sin medicinas y amenazado en Kilo 8?
Preso político cubano Danisbel Labrada Morales, en prisión de máxima seguridad Kilo 8, sufre presunta desnutrición, falta de medicamentos e amenazas. Familiares denuncian maltrato.
¡Oye esto pa' que veas!
Mira, se está poniendo la cosa fea con un preso político cubano, Danisbel Labrada Morales. Dicen los que saben de derechos humanos que el hombre está mal, pero mal de verdad, allá en la cárcel Kilo 8, en Camagüey. Hablan de que está desnutrido, que no le dan sus medicinas y que hasta lo tienen amenazado. ¡Un bochinche dentro de la misma prisión!
Parece que la cosa se puso brava y quieren darle su merecido, pero de la mala manera. La gente está preocupada y pide que lo escuchen antes de que sea tarde.
¿Dónde y cuándo es este rollo?
Todo este drama está pasando en la prisión de máxima seguridad Kilo 8, en Camagüey. El protagonista es Danisbel Labrada Morales, un opositor cubano que, según cuentan, mide como 1.90 metros pero no llega a las 140 libras. ¡Imagínate el cuadro! La familia le mandó comida, pero ni eso le ha llegado, y todo apunta a que es por una protesta que hubo en febrero en otra cárcel, la de Canaleta.
Ahora lo tienen en Kilo 8, con una acusación nueva por desacato. La cosa médica también anda mal: desde finales del año pasado no le dan tratamiento para la alta presión, y anda mareado y con fatiga. ¡Y pa' colmo, le han tirado amenazas de que lo van a dar pela! Un lío tras otro.
¿Y a quién le importa esto?
Pues mira, esto le cae encima a cualquiera que crea en los derechos humanos. Si un preso está así, sin comer bien, sin sus medicinas y con miedo a que lo agarren a golpes, pues la cosa no anda bien en la isla. Esto cambia la vida de la gente que está adentro, y de sus familias que sufren desde afuera. Por eso se habla tanto de esto, porque es un reflejo de cómo se trata a quienes piensan distinto.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, la gente de Cubalex, que defiende los derechos humanos, está alertando a todo el mundo de lo que está pasando. Dicen que a Danisbel no le están dando ni la comida que le manda la familia, y que tampoco lo atienden de la alta presión. Creen que es como una represalia por lo de Canaleta.
Por otro lado, las autoridades penitenciarias no han dicho mucho, pero lo que sí se sabe es que el preso está en una cárcel de máxima seguridad y con una nueva acusación. La situación es tensa y las organizaciones piden que garanticen su seguridad y su salud.
¿Y ahora qué se espera?
Pues ahora lo que hay que ver es si a Danisbel le van a dar la atención que necesita. La gente está pidiendo a gritos que lo cuiden, que le den su comida y sus medicinas, y que dejen de amenazarlo. Hay que estar pendientes a ver si las autoridades hacen caso y respetan sus derechos. Lo que sí está claro es que este caso va a seguir dando de qué hablar hasta que no se resuelva. Hay que seguir de cerca qué pasa en Kilo 8.