¿Y ahora qué? Ladrones se llevan triciclo eléctrico y dejan a familia sin su camellito
Familia habanera sufre robo de triciclo eléctrico, su principal fuente de ingresos, tras allanamiento de morada. Piden ayuda para recuperarlo.
Qué pasó
Oye, que en La Habana se metieron en una casa y se llevaron lo que más sostenía a una familia: ¡un triciclo eléctrico! Los ladrones entraron a la fuerza, rompieron candados y cerrojos, y se llevaron el vehículo de trabajo. La dueña, María Macías, lo denunció en las redes, mostrando las fotos de cómo dejaron la entrada y del triciclo, pidiendo una mano para encontrarlo.
Imagínate el bochinche que se armó cuando la hija mayor se dio cuenta de la casa abierta por la mañana. Un golpe bajo a esta gente que usa ese triciclo para ganarse la vida, pa' poder comer y resolver.
Dónde y cuándo
Esto pasó en La Habana, en plena madrugada, según cuenta María. La casa quedó vulnerable, con candados y el cerrojo hecho pedazos. El triciclo, verde turquesa con una cabina roja para pasajeros, es ahora buscado por toda la ciudad.
El ambiente debió ser de pura tensión, con el ruido de los candados rompiéndose y la casa quedando expuesta. Una escena que nadie quiere vivir, pero que desgraciadamente pasó.
Por qué importa
Este robo no es un robo cualquiera, es llevarse el sustento de una familia. En Cuba, donde el transporte es un dolor de cabeza y el combustible escasea, un triciclo eléctrico se convierte en un tesoro, en la forma de llevar el pan a la mesa.
Para esta familia, este triciclo era más que un vehículo, era su negocio, su manera de salir adelante. Ahora, sin él, la cosa se pone bien difícil, y la gente en la calle habla de esto porque toca el bolsillo de todos.
Qué dicen las partes
Por un lado, está la dueña, María Macías, denunciando el hecho con dolor y pidiendo ayuda a gritos en Facebook. Pone fotos, detalla el vehículo, hace un llamado a la solidaridad.
Por otro lado, los ladrones, que no dan la cara, pero se llevaron el triciclo. Y la policía, bueno, esperando a ver si aparece el vehículo, como ha pasado en otros casos, que después lo ven en ventas por ahí.
Qué viene ahora
Ahora toca esperar y seguir la pista. La familia tiene la esperanza de que alguien vea el triciclo y dé aviso. A ver si la presión de las redes sociales y la solidaridad de la gente hacen su magia.
Hay que estar pendientes a las ventas de segunda mano, por si los vivos que se lo llevaron intentan venderlo. ¡Ojalá aparezca pronto y esta familia pueda volver a trabajar tranquila!