¡Se disparó la MLC! Dólar y euro se rinden ante el 'resuelve' en la calle
En Cuba, la MLC sube mientras el dólar y euro se mantienen estables en el mercado informal. Otras divisas y Zelle también registran movimientos.
¡Oye esto pa' que veas lo que se está cocinando!
Resulta que en la calle, donde se mueve todo el chisme y el negocio, el asunto de las divisas tuvo su movidita. Mientras el dólar y el euro se quedaron quietecitos, sin mover un pelo, la MLC se dio un repuntazo, como diciendo 'aquí mando yo'. ¡Pero ojo, que el relajo no para ahí, que hay más tela que cortar!
¿Dónde fue el bolondrón y cuándo?
Esto pasó el martes 14 de julio de 2026, en ese mercado informal que todos conocemos, el de la calle. Es donde la gente va cuando por los canales oficiales no sale nada. Ahí es donde se cotiza todo: el dólar, el euro, el MLC, hasta el peso mexicano, y hasta las transferencias esas por Zelle.
¿Y esto a quién le cae arriba? ¿Por qué importa el chisme?
Bueno, mira, esto importa porque la gente en Cuba vive pendiente de estas cotizaciones. Si la MLC sube, pues mira, para quien la tenga, es un respiro. Pero si el dólar y el euro se quedan igual, significa que la gente sigue buscando esas para sus compras afuera o para mandar remesas. Al final, es el pan de cada día, la forma de resolver en medio de las dificultades.
¿Qué dicen unos y otros?
Dicen que el dólar se quedó en 660 pesos cubanos, y el euro en 760. El MLC, ¡zas!, subió 10 pesos y ahora está en 460. El dólar canadiense también agarró viaje, y el peso mexicano subió un poquito. Pero Zelle, ese método electrónico, bajó un poco, y el CLA subió. Cada uno habla su idioma, pero todos reflejan que la cosa se mueve.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera pa'lante?
Lo que se espera es que esto siga así, moviéndose. El mercado informal es así, un día sube una cosa, otro día baja. Los que saben dicen que hay que estar pendiente, porque esto puede cambiar en cualquier momento. Lo seguro es que la gente va a seguir buscando la manera de conseguir divisas, porque es la forma de mantener el peso a raya y de poder comprar lo que se necesita.