¿Se acabó el dólar oficial en Cuba? ¡Las remesas prenden la mecha!
El nuevo servicio de remesas en dólares en Cuba genera dudas sobre el fin de la venta oficial. La escasez y las largas esperas alimentan la incertidumbre.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que el cuento del dólar oficial en Cuba está cambiando, y la culpa, dicen por ahí, la tienen las remesas. Desde que salió el nuevo servicio para mandar dólares en efectivo, la gente no para de hablar: ¿se acabó el chance de comprarle al Estado o qué?
Dicen que antes era difícil comprar dólares en CADECA, pero ahora, con el sistema Miturno que no aparece, la cosa se puso peor. Las colas virtuales se alargan más que un día sin pan, y muchos creen que si ahora el gobierno le da más chance a que te manden plata desde afuera, pues menos va a vender él mismo.
¿Dónde fue la cosa y cuándo?
Todo este rebú está pasando en Cuba, con la noticia corriendo como pólvora en las redes y los grupos de la calle. El lío se arma porque ya no se sabe si las oficinas de CADECA van a seguir vendiendo sus dólares como antes, o si la cosa se va a quedar solo para los que reciben plata del extranjero.
El ambiente está tenso, se siente la preocupación. La gente está pendiente de cada comunicado, tratando de entender qué va a pasar con su acceso a las divisas.
¿Y a quién le cae esto arriba?
Esto le cae encima a cualquiera que necesite dólares para resolver sus cosas, pero sobre todo a los que no tienen familia fuera mandando plata. Si la única forma de conseguir divisas es esperando un envío, los que estamos aquí sin esa ayuda, ¿qué hacemos?
Lo que cambia es que ahora dependemos más de lo que llega de afuera. La gente está hablando de esto porque afecta el bolsillo y la forma de hacer las cosas en el día a día.
¿Qué dicen las partes?
Fincimex, que es la que maneja el asunto de las remesas, dice que el servicio funciona si hay dólares en la oficina y que las tarjetas en divisa también sirven. Pero la gente no se queda tranquila, y las dudas siguen ahí.
Por un lado, las autoridades presentan esto como una mejora, una forma de que llegue más dinero. Por otro, los cubanos de a pie, los que no reciben remesas, sienten que los están dejando fuera del juego, que el acceso al dólar oficial se les está cerrando.
¿Y ahora qué?
Lo que está claro es que la incertidumbre no se va pronto. La gente se pregunta si en unos meses o un año todavía van a poder comprar sus dólares en CADECA, o si esa puerta se va a cerrar del todo.
Hay que seguir de cerca cómo se mueve el tema de las remesas y la venta oficial. Parece que el futuro de las divisas en Cuba se está escribiendo con letra gruesa, y hay que estar pendiente para saber por dónde va la cosa.