¿Libertad? El régimen cubano se pone picajoso con un cartel de EE.UU.
El régimen cubano criticó un cartel con la palabra 'libertad' en la Embajada de EE.UU. en La Habana, mostrando una clara contradicción con la libertad de expresión.
¿Qué pasó?
Un cartel con el mensaje "Freedom 250" en la Embajada de Estados Unidos en La Habana ha desatado la furia del medio oficialista Cubadebate. Resulta que el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos coincidió con la colocación de este cartel, que el oficialismo cubano considera "engañoso".
Cubadebate se lanzó a cuestionar el concepto de libertad en Estados Unidos, usando como argumento la esclavitud, la expansión territorial y las detenciones de migrantes. ¡Imagínate tú, hasta recomiendan investigar qué hay detrás de los mensajes de la embajada! Es como si ellos supieran más de la libertad ajena que de la suya propia.
¿Dónde y cuándo?
Todo este bochinche ocurrió en La Habana, Cuba, hace poco. El lugar exacto fue la fachada de la Embajada de Estados Unidos, ese edificio que siempre está en boca de todos.
El momento fue justo cuando Estados Unidos celebraba sus 250 años de independencia, y el ambiente, se puede imaginar, estaba tenso. No es que hubiera un calor infernal, pero sí el calor de la crítica oficialista.
¿Por qué importa?
La cosa importa porque es un choteo de padre y señor mío. Mientras en Estados Unidos, o en cualquier lugar decente, uno puede decir lo que piensa, hasta criticar al gobierno sin miedo, aquí en Cuba, la simple palabra "libertad" en un cartel ajeno se convierte en motivo de ataque.
La contradicción es brutal. Organizaciones cubanas pueden poner su propaganda por donde les da la gana en Nueva York, hasta pagar anuncios en periódicos grandes. Pero que a la embajada americana se le ocurra poner "libertad", y el gobierno cubano se pone como un puñao de roncha.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, tienes a Cubadebate, vocero del régimen, diciendo que el mensaje de "libertad" es un insulto, que hay que mirar lo oscuro de la historia gringa. Critican y cuestionan, como si tuvieran la vara de medir la libertad en el mundo.
Por otro lado, está la Embajada de EE.UU. que, con su cartel, celebra su independencia. Y bueno, la gente en la calle, los que no están pegados al cable oficial, seguramente se ríen de la reacción, porque saben que aquí la palabra "libertad" es casi un chiste.
Y no podemos olvidar a Fidel Castro, que en 2006 se inventó el famoso "bosque de banderas" para tapar los mensajes luminosos de la embajada. ¡Veinte años después, la misma película!
¿Qué viene ahora?
Pues mira, lo que viene es más de lo mismo. El régimen seguirá con sus ataques y críticas a cualquier cosa que huela a libertad que no venga de ellos. La embajada, seguramente, seguirá poniendo sus mensajes, y la gente seguirá comentando en la cola del pollo.
Lo que sí está claro es que la palabra "libertad" sigue siendo el coco del gobierno cubano. Habrá que ver si algún día se atreven a ponerla en grande en sus propios edificios, pero lo dudo mucho. El panorama es el de siempre: propaganda oficial contra cualquier atisbo de pensamiento independiente.