¡Bochinche en los 15! Joven Masacrado a Cuchillazos en Mariel por un Fugitivo

Un joven fue asesinado a puñaladas en una fiesta de 15 en Mariel, Artemisa. El presunto agresor estaba en libertad condicional.

¡Qué barbaridad! La tragedia se robó el show en unos 15 en Mariel

Imagínate tú, que vas a celebrar los 15 de tu hija, con música, baile y alegría, y de repente, ¡zas!, se arma el lío y acaba un chamaquito muerto. Pues eso fue lo que pasó en Quiebra Hacha, en Mariel, Artemisa, este fin de semana. Un fiesta que debía ser de pura felicidad se convirtió en un velorio.

La víctima, un muchacho conocido como Leonardo Mezquía, o “Geyo”, de unos 20 y pico de años, no pudo contarla. Le dieron una puñalada, ¡y adiós muy buenas! Un escándalo que nadie se esperaba, y menos en un evento tan familiar como unos quinceañeros.

La rumba se paró en seco en el reparto Caguairán

El chisme dice que la cosa se puso fea cerca de las 3 de la mañana, en la zona de Las Casitas, donde precisamente se hacía el fiestón. El repartico estaba lleno de gente, vecinos, jóvenes, todos pasando el rato. Pero de la nada, empezó la bronca dentro del salón.

Todo indica que el que le dio el golpe mortal, con algo puntiagudo, era un tipo que estaba disfrutando de un pase penitenciario. ¡Imagínate el colmo! Estaba libre y se puso a hacer una locura de esas que te quitan la libertad para siempre.

¿Y por qué está la gente tan enredada?

Bueno, esto ha puesto a temblar a los vecinos de Quiebra Hacha. Están que no duermen pensando en que hay gente con antecedentes penales, que se supone que están controlados, pululando por ahí, y peor, ¡en fiestas donde hay niños y adolescentes!

La pregunta que todo el mundo se hace es: ¿Cómo es posible que alguien que está pagando una condena o que está bajo supervisión ande libre y armando tanto relajo? Esto deja una sensación de que la cosa no está tan segura como parece.

Unos dicen una cosa, otros dicen otra…

Por un lado, las autoridades del Ministerio del Interior se pusieron las pilas y llegaron rapidito al lugar. Están recogiendo pruebas, hablando con los testigos para ver cómo fue la cosa y, sobre todo, buscando al que hizo la fechoría para meterlo preso de nuevo.

La gente de la víctima, la familia, los amigos, están en un dolor tremendo esperando que la justicia haga lo suyo. Quieren saber qué pasó exactamente y que el responsable pague por lo que hizo. Todavía están investigando las causas del pleito.

¿Y ahora qué? ¿Qué va a pasar con esta historia?

Pues ahora lo que queda es esperar. Los investigadores siguen trabajando duro para que no se les escape nada. Esperan atrapar al presunto agresor y que se aclare todo el embrollo.

Mientras tanto, la comunidad de Quiebra Hacha está de luto y con la preocupación a flor de piel. Nadie sabe qué va a pasar con la seguridad de los eventos públicos, y sobre todo, cómo se va a evitar que estas tragedias sigan ocurriendo.