¿Sacudiéndose el polvo? Cuba cambia las reglas del billete estatal
Cuba implementa el Decreto 127/2025 para que entidades públicas generen ingresos propios, retengan utilidades y apliquen pago por resultados, buscando eficiencia en medio de crisis.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! El gobierno cubano se sacudió el polvo y lanzó el Decreto 127/2025, junto con sus resoluciones. Viene a cambiar cómo se maneja el billete en el sector público, que antes dependía todito del Estado. Ahora, las instituciones que antes solo esperaban la chequera del presupuesto podrán buscarse sus propios pesos, guardar las ganancias y hasta cobrarle a la gente según lo que hagan. Esto va para salud, cultura, ciencia, ¡de todo un poco!
Dónde y cuándo
Esto empezó a sonar fuerte en abril de 2026, con la publicación del decreto. El objetivo es aplicarlo a más de 2,400 entidades estatales. Imagina, ¡más de la mitad de los empleados públicos están en esta movida! La cosa es que, aunque generen, igual tienen que soltarle buena parte al Estado, hasta un 60% de las ganancias si son casos especiales.
Por qué importa
La cosa está dura en Cuba, ¿entiendes? El gobierno busca que estas entidades no le pesen tanto en la cartera. La idea es que sean más eficientes, que no dependan tanto del presupuesto y que, si pueden, se autofinancien. Además, quieren que la calidad de los servicios mejore. Si la gente cobra mejor por lo que hace bien, pues a lo mejor hasta se esfuerzan más.
Qué dicen las partes
Por un lado, el gobierno dice que esto es para mejorar la eficiencia y aliviar la carga presupuestaria. Por otro lado, las entidades, sobre todo las de salud, cultura y servicios comunales consideradas 'especiales', tendrán más chance de mover sus fichas y definir cómo pagan. Sin embargo, sectores como la educación y gran parte de la salud pública siguen más controlados, aunque con incentivos nuevos.
Qué viene ahora
Pues mira, el panorama es de pura incertidumbre. Algunas de estas unidades presupuestadas podrían hasta convertirse en empresas estatales si les va bien generando ingresos o haciendo asociaciones. Hay que ver si esto de verdad saca al país del atolladero o si es otro intento más. Lo cierto es que el Estado sigue metiendo mano, pero con un ojo en la generación de ingresos propios y otro en el presupuesto central.