¡Camina por Cuba! Cubano hace el Camino de Santiago y pide cambio

Yenkys González, un cubano de Santa Clara, completó el Camino de Santiago de 800 km. Dedicó su peregrinación a la esperanza de transformaciones sociales en Cuba.

¡Oye esto pa' que veas!

Un cubano, Yenkys González de Santa Clara, se echó encima los casi 800 kilómetros del famoso Camino de Santiago. El tipo caminó como por 40 días, dándole duro al esfuerzo físico y metido en su rollo espiritual. ¿Y pa' qué crees? Pa' dedicarle la caminata entera a su tierra, Cuba, y a la esperanza de que las cosas cambien por allá.

Esto no es algo que se vea todos los días con gente de la isla. Yenkys se apuntó en la lista de los pocos cubanos que han hecho esta ruta, según los que llevan la cuenta en la Oficina del Peregrino.

¿Dónde fue la vuelta y cuándo?

Todo empezó en Saint Jean Pied de Port, en Francia, que es como la entrada principal del Camino Francés. El viaje duró como un mes, dándole al pedal entre 20 y 30 kilómetros cada día. Imagínate, Yenkys se codeó con peregrinos de todas partes del mundo, durmiendo en albergues sencillos y viviendo una experiencia bien austera pero llena de compañerismo.

Se metió hasta O Cebreiro, un sitio con mucha vibra, y hasta sintió cosas especiales en una iglesia, Santa María la Real, que tiene una historia de milagros eucarísticos que dan que pensar. El tipo dice que hasta le pasaron cosas que sintió como señales.

¿Y esto por qué importa?

Bueno, porque el sacrificio de Yenkys no fue en vano. Él se echó este viaje encima con la fe de que su esfuerzo sirva para algo. Dedicar una peregrinación de esta magnitud a la esperanza de cambio social en Cuba le da un peso distinto a su hazaña.

Es un recordatorio de que, aunque lejos, la gente piensa en su país y en cómo mejorar las cosas. Su historia resuena con la de muchos cubanos que sueñan con un futuro diferente.

¿Qué dicen las partes?

El que nos cuenta esto es el propio Yenkys, y lo que relata tiene que ver con su experiencia personal y espiritual. Menciona que todo se dio porque un amigo de los salesianos cooperadores lo invitó. No hay declaraciones de otras partes involucradas en el sentido de un conflicto o una disputa, es más bien el testimonio de un peregrino.

Él, de vuelta en su curro en el Obispado de Santa Clara, como gestor de redes e ingeniero de sonido, sigue metido en proyectos sociales con la Iglesia católica, apoyando a los más necesitados en su barrio.

¿Y ahora qué?

Por ahora, Yenkys está de vuelta en su trabajo y en sus labores sociales. Su peregrinación parece haber sido una experiencia de reflexión y de reafirmación de sus compromisos con su comunidad y con la esperanza de cambio para Cuba.

Lo que queda en el aire es la resonancia de su mensaje. Su viaje es un símbolo de perseverancia y de la mirada puesta en el futuro, un futuro que él, como muchos, espera transformador para la isla.

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