¿Relojes de Rolex y Yates MIENTRAS el pueblo en Cuba pasa trabajo? EE. UU. pone al régimen en el banquillo de la ONU
EE. UU. denuncia en la ONU los lujos de la élite cubana, contrastando con la escasez que sufre el pueblo. El régimen reacciona con indignación.
¿Qué pasó?
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, ha puesto en aprietos a la cúpula del régimen cubano. Durante una sesión de la Asamblea General, presentó pruebas financieras y visuales que destapan los privilegios y la ostentación de los altos mandos de la isla. Esto ocurrió mientras se discutía la resolución anual para acabar con el embargo estadounidense, ¡imagínate el fuego cruzado!
La intervención se basó en comparar las condiciones de vida del cubano de a pie con el patrimonio que han amasado los líderes. Señaló cómo los relojes Rolex, que siempre se asociaron con Fidel Castro, valen décadas de salario para un cubano. Y no solo eso, también mostró accesorios de alta gama, ropa exclusiva y lujos varios que usan los dirigentes de ahora.
¿Dónde y cuándo?
Todo esto sucedió en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el martes 27 de octubre de 2026. El escenario era la discusión de la resolución anual sobre el embargo de Estados Unidos a Cuba.
El embajador Waltz mostró fotografías de propiedades exclusivas vinculadas a la familia gobernante, como residencias vacacionales llenas de comodidades. También mencionó el uso de islas privadas, como Cayo Piedra, equipadas con muelles y áreas de recreo, algo totalmente inaccesible para el cubano común.
¿Por qué importa?
Esta denuncia pone el foco en la cruda realidad de Cuba. Mientras la élite vive rodeada de lujos, el ciudadano de a pie lucha a diario contra la escasez de combustible, medicinas y recursos básicos. Esto afecta directamente al transporte y al sistema de salud del país, que están en una situación precaria.
El contraste es brutal y pone en entredicho el discurso oficial. La exposición de estos excesos en un foro internacional como la ONU busca presionar al régimen y mostrar al mundo la diferencia entre la vida de los líderes y la del pueblo cubano.
¿Qué dicen las partes?
La delegación cubana, encabezada por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, reaccionó de inmediato. Interrumpieron la sesión con mociones de orden, calificando los señalamientos de Estados Unidos como infundados y sin base. Parecen no querer que se ventilen sus trapos sucios.
Por su parte, la presidencia de la Asamblea no cedió ante las objeciones y mantuvo el turno del representante estadounidense. Waltz aprovechó para seguir interpelando a los estados miembros sobre su apoyo a las resoluciones de La Habana, especialmente porque el respaldo internacional ha ido cambiando con los años.
¿Qué viene ahora?
Queda claro que la tensión entre EE. UU. y Cuba en foros internacionales seguirá alta. La denuncia de los lujos de la élite frente a las penurias del pueblo es un tema que seguirá dando de qué hablar.
Habrá que ver cómo reaccionan otros países ante estas evidencias y si el apoyo a las resoluciones de Cuba en la ONU se mantiene. Lo cierto es que la imagen del régimen queda expuesta, y la ciudadanía cubana tendrá un nuevo argumento para exigir un cambio real.