¿Y tú supiste? ¡Caos en la Embajada de Guyana por turnos que desaparecen!

Cubanos desesperados por turnos consulares de Guyana provocan caos y pernoctaciones frente a la embajada en La Habana. Crisis migratoria se agudiza.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que la cosa se puso caliente en La Habana, ¡y no precisamente por el calor! Cientos de cubanos se lanzaron a la calle, haciendo filas desde la noche anterior, para intentar conseguir un turno en la Embajada de Guyana. La cosa terminó en tremendo bochinche: empujones, gritos y hasta gente durmiendo al sereno. ¡Un cuadro digno de teatro callejero!

Esto es pa' que te enteres de la urgencia que tiene la gente por salir de aquí, buscando un futuro en el país sudamericano.

¿Dónde fue este relajo y cuándo?

Imagínate la escena: las afueras de la Embajada de Guyana, ahí en el municipio Playa, en La Habana. Todo este lío se armó porque necesitaban tramitar documentos para poder moverse, aunque las visas a Guyana siguen libres. La gente llegó desde la noche del lunes, ¡imagínate tú, para coger un puesto!

El ambiente estaba que ardía, entre la desesperación de la gente y la lentitud con la que, al parecer, daban los dichosos turnos. ¡Unos contra otros por un papelito!

¿Y esto por qué nos importa?

Bueno, tú sabes cómo está la cosa en Cuba: que si la comida que no aparece, que si los apagones que te sacan de quicio, y las oportunidades… ¡esas ni se ven! Por eso, Guyana se ha vuelto un punto clave en las rutas migratorias. No solo es pa' los que buscan una vida mejor allá, sino que también es un punto de paso importante.

El Consulado de Estados Unidos allá mismo es el que tramita las visas de reunificación familiar, y además, muchos van pa' allá a hacer compras pa' revender aquí. ¡Imagínate la demanda!

¿Qué dicen los involucrados?

Los que estaban allí decían que estaban desesperados, que necesitaban ese turno sí o sí. Por otro lado, la Embajada, pues ellos deben estar hasta arriba de trabajo y con capacidad limitada, dando poquitos turnos. Se habla de que hay gente metiendo mano para revender esos turnos, ¡los famosos gestores!, y la policía tratando de poner orden. Nadie ha dicho nada oficial sobre cómo van a solucionar este despelote.

¿Y ahora qué?

Pues lo que se ve es que esta situación no va a cambiar de la noche a la mañana. La gente sigue con la soga al cuello y buscando salir. Si no ponen un sistema de citas decente, donde no te estafen ni te engañen, esto va a seguir siendo un foco de problemas. Habrá que ver si las autoridades diplomáticas mueven ficha y agilizan los trámites, porque esto de tener las calles convertidas en campamentos es insostenible.