¡Fuego en el garaje! Santa Clara arde por combustible escondido

Incendio en Santa Clara por almacenamiento clandestino de combustible. Reabre debate sobre seguridad y controles en Cuba ante crisis energética.

¡Quéjolí! En Santa Clara se prendió el garaje

Oye esto pa' que veas, que en Santa Clara se formó tremendo bochinche. Un incendio bien bravo se armó en el garaje de un trabajador por cuenta propia. ¿Qué pasó? Pues se le prendieron dos tanques llenos de combustible, como si fuera un acto de magia chimba.

Menos mal que los bomberos del MININT y hasta los vecinos se botaron y controlaron las llamas. Nadie salió herido, ni la cosa pasó a mayores en cuanto a vidas, pero el susto y el desastre quedaron.

¿Dónde fue la candela y cuándo?

Todo este relajo ocurrió en un garaje particular en Santa Clara, allá en el centro de Cuba. El candelazo se dio el martes 27 de octubre de 2026. El aire se llenó de humo y el olor a gasolina, casi como si estuvieran haciendo un festival de churros con aguardiente.

El problema es que esto no fue en un lugar preparado, sino en un garaje de uno de esos trabajadores que se buscan la vida por su cuenta.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Bueno, a todo el mundo. Porque esta práctica de guardar combustible en la casa, en el garaje, en cualquier rincón, se ha puesto de moda en Cuba. La gasolina y el diésel brillan por su ausencia en lasestationes, y la gente se las busca como puede, vendiéndolo después.

El asunto es que tener esos tanques ahí, sin ventilación, sin extintores, sin nada de seguridad, es como tener una bomba de tiempo al lado de tu familia. Y no solo la tuya, la del vecino también.

¿Qué dicen las partes?

Las autoridades, que para eso están, dicen que el fuego empezó porque no se siguieron las reglas básicas de seguridad. ¡Como si no fuera obvio!

Por otro lado, la gente de la calle, los que están metidos en el jaleo de la reventa, bueno, ellos dirán que es la necesidad. Los especialistas y los de la comunidad insisten en que hay que meterle mano a las inspecciones y poner multas serias para que esto no se repita.

¿Y ahora qué?

Pues ahora queda el susto y la reflexión. Las autoridades tienen que apretar las tuercas con los controles. Y la gente, bueno, entender que jugar con fuego, y con combustible, es un peligro serio.

Habrá que ver si esto sirve de escarmiento para que dejen de convertir las casas en depósitos explosivos, o si seguimos así hasta que ocurra una tragedia de verdad.