¿Qué te parece? Descubren arsenal en una casa de Matanzas y al tipo le dio por decir que las

Autoridades en Matanzas decomisaron siete escopetas y municiones. El detenido alega que se dedica a reparar armas, pero la investigación continúa.

¡Oye esto pa' que veas!

En Matanzas, la cosa se puso caliente. Las autoridades se metieron en una casa y ¡zas! Se encontraron con un arsenal de armas. Siete escopetas salieron a la luz, junto con un montón de municiones de diferentes calibres.

Imagínate el bochinche. Parece que la policía estaba tras la pista de algo y ¡dieron con el tesoro! El lío es gordo, porque aquí en Cuba, tener un arsenal así sin permiso es un problemón.

¿Dónde y cuándo fue el relajo?

Esto pasó en el consejo popular Juan Gualberto Gómez, allá en Unión de Reyes, provincia de Matanzas. Fue un registro domiciliario, de esos que te dan un susto. El tipo al que le cayeron encima se llama Leónides Hernández.

Encontraron de todo: escopetas, cartuchos de pistola Makarov, vainas de calibre .22, de AKM, de carabinas y hasta de 12 milímetros. Un surtido completo para armar una película, ¿no crees?

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, tener tantas armas juntas y municiones es algo que nadie se espera. Si se confirma que son ilegales, esto le cae arriba al que las tenía. El problema es que ahora las autoridades tienen que averiguar de dónde salieron todas esas armas.

La gente seguro que está comentando en la cola del pollo y en la guagua. ¿Cómo es posible que un tipo tenga tanta cosa? Esto cambia la tranquilidad del barrio, eso seguro.

¿Qué dicen las partes?

El hombre, Leónides Hernández, dice que él se dedica a reparar armas de fuego. Vamos, que él las arregla. Esa es la excusa que soltó. Pero claro, la policía tiene que meterle el ojo y ver si eso es verdad o si se está inventando el cuento.

Hasta ahora, él está detenido por la presunta tenencia ilegal de armas. La policía está investigando todo, desde el origen de las escopetas hasta si él tenía alguna autorización para tenerlas o repararlas.

¿Y ahora qué?

Pues ahora, a esperar. La policía tiene que aclarar si esta historia es solo un tipo con muchas armas viejas para reparar o si hay algo más oscuro detrás. ¿Será que hay una red de tráfico? ¿O es solo un coleccionista que se pasó de la raya?

Por ahora, el hombre está preso y las armas ocupadas. Lo que venga después, solo el tiempo y la investigación dirán.