¡El régimen cubano se declara invencible! Pero las calles hablan otro idioma...
Ramón Labañino declara el régimen cubano 'invencible' ante EE.UU., mientras la isla sufre apagones, escasez y protestas ciudadanas.
¡Esto es lo que pasó!
Oye, que el exespía Ramón Labañino, ahora metido a directivo oficialista, salió a decir que el sistema de Cuba es 'invencible' contra Estados Unidos. Y todo esto, ¡en medio de un lío económico y social que no se aguanta!
Lo soltó en un video, con tremenda convicción, diciendo que el 'imperialismo' no puede con ellos. Vamos, que se creen de piedra.
¿Y dónde y cuándo fue este cuento?
El discurso este fue hace poco, en un evento donde estaba Labañino, que ahora es vicepresidente de los economistas cubanos. Las redes se llenaron con ese video.
Se supone que él, que estuvo en la Red Avispa, sabe de estas batallas. Pero la gente en la calle, con los apagones y la comida contada, se pregunta de qué invencibilidad habla.
¿Y a quién le cae esta bola?
Pues mira, al gobierno le sirve para mantener la idea de que están firmes y que aguantan los embates. Labañino, después de que lo soltaron en 2014, se ha dedicado a defender la postura oficial.
Pero la gente normal, la que sufre el día a día, no se traga ese cuento de invencibilidad cuando no hay corriente, ni agua, ni comida, y encima, con los hijos presos.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, Labañino y el gobierno repiten que son invencibles y que resisten. Un discurso de fuerza y continuidad.
Por el otro, la gente en las calles, las madres agotadas, muestran la realidad: apagones interminables, escasez de todo, protestas y cacerolazos. Hay un cansancio brutal y cuestionan si ese discurso oficial tiene futuro.
¿Y ahora qué se espera?
Bueno, en el aire queda la tensión entre el discurso oficial de 'invencibilidad' y la cruda realidad de la gente. Habrá que ver si el régimen puede seguir vendiendo esa imagen mientras las dificultades persisten.
Lo que está claro es que la paciencia tiene un límite, y el descontento popular sigue creciendo.