¿Le tiran la basura al mismísimo Partido? ¡Morón estalla contra un dirigente!
Morón citizens protested at a Communist Party leader's home, throwing trash. This escalates social discontent and signals new protest methods in Cuba.
¿Qué pasó? ¡Le cayeron a desechos al compa' Ojeda!
Oye esto pa’ que veas… resulta que en Morón se armó un bochinche bueno. Unos cuantos vecinos, ¡con la paciencia hecha trizas!, fueron pa’ la casa de Alexei Ojeda, que es de los duros del Partido Comunista allí. Y pa’ que se enterara de la cosa, le tiraron basura a la fachada del edificio. ¡Un show!
Esto se supo por un video que anda rodando, y se dice que es la respuesta a la mano dura que han estado metiendo las autoridades después de las protestas que hubo el 13 de marzo. La gente está que trina.
¿Dónde y cuándo fue el despapaye?
Imagínate, esto fue en Morón, esa tierra que anda caliente. El chisme dice que fue hace poco, porque viene después de que el 13 de marzo la gente se echó a la calle en varios sitios de la provincia.
Ahí, donde vive el dirigente ese, la cosa se puso color de hormiga. La gente, harta de los apagones y de no tener ni pa’ comer, decidió hacerle una visita poco amistosa al que representa el poder.
¿Y por qué esto importa tanto?
Bueno, mira, esto no es cualquier cosa. Antes la gente salía en grupo grande, pero ahora parece que la cosa va más directa: van contra el que tiene el puesto, el que representa el problema. Es como si dijéramos que ya no es solo el sistema, sino el que te lo aplica en la cara.
Además, esto demuestra que el descontento no se va a quedar quieto. Con los apagones que no paran y la escasez que aprieta, la gente busca cómo expresarse, y si no es en la calle, pues es tirándole la basura al que consideran culpable.
¿Qué dicen unas partes y otras?
Hasta ahora, ni el gobierno ni el Partido han soltado prenda sobre este incidente en particular. ¿Qué van a decir? Probablemente nada, o dirán que son unos pocos revoltosos.
Pero por el otro lado, los que protestaron, que no se sabe quiénes son porque esto se hizo así, como que a escondidas pero dando el golpe, demuestran que están muy molestos. Se habla también de otros casos, como el del muchacho Jonathan Muir Burgos, que hasta afuera lo conocen por el lío que tuvo.
¿Y ahora qué, Nipinga? ¿Qué va a pasar?
Pues mira, esto está candela. Lo que queda claro es que la gente no se va a quedar callada para siempre. Estas formas de protestar, tirando cosas o señalando a los que mandan, pueden que se repitan.
Hay que estar bien pendiente a Morón y a otras partes de Cuba. Si la situación no mejora, si los apagones siguen y la comida no aparece, es posible que veamos más acciones como esta, o quizás otras que ni nos imaginamos. La mecha está encendida, y no se sabe cuándo va a explotar del todo.