¿Presos políticos en Cuba? Díaz-Canel dice que ‘no existen’ y culpa a EE.UU. por la crisis
Presidente cubano Miguel Díaz-Canel niega la existencia de presos políticos en la isla, atribuye la crisis económica al embargo de EE.UU. y defiende su gobierno ante NBC.
¡Oye esto pa’ que veas!
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se sentó a hablar con NBC News y soltó unas cuantas verdades, o al menos, su versión de las cosas. Dijo que lo de presos políticos en la isla es un cuento chino y que aquí lo que hay son gente sancionada por delitos normales. ¡Imagínate tú!
Pero eso no es todo, el hombre también se puso firme con el tema de la economía, diciendo que la cosa está fea, sí, pero que la culpa la tiene el embargo de Estados Unidos, que lleva más de sesenta años aplastando al país.
¿Y eso fue dónde y cuándo?
La entrevista se la dio a NBC News, una cadena grande de Estados Unidos, y se transmitió en abril de 2026. Fue una oportunidad para que el mandatario cubano diera su cara ante el público estadounidense y defendiera su gestión, negando las críticas sobre derechos humanos y la situación económica.
En ese momento, la isla estaba pasando por momentos difíciles, con apagones y escasez, y las tensiones con el vecino del norte siempre están ahí, como un fogón prendido.
¿Y a quién le cae arriba esto?
Bueno, la postura de Díaz-Canel pone sobre la mesa la eterna discusión sobre la soberanía cubana y el impacto del embargo. Para su gobierno, esto es una muestra más de cómo las presiones externas dificultan el desarrollo del país. También defiende que el sistema judicial cubano es independiente y que las sanciones se aplican según la ley.
Por otro lado, para las organizaciones de derechos humanos y parte de la comunidad internacional, estas declaraciones son inaceptables y reafirman la necesidad de reformas. Señalan casos concretos, como el del líder del Movimiento San Isidro, Luis Manuel Otero Alcántara, o el del joven Félix Navarro, como evidencia de la represión política.
¿Qué dicen unos y otros?
El gobierno cubano, a través de Díaz-Canel, insiste en que no hay presos políticos, sino personas condenadas por delitos comunes, y que las acusaciones son parte de una campaña manipulada. Reiteran que el embargo es el principal obstáculo para el bienestar del pueblo.
Desde Estados Unidos, la respuesta oficial, aunque muestra disposición a dialogar, mantiene que la crisis interna cubana se debe en gran parte a fallos del modelo económico y a la pérdida de apoyos internacionales. Las organizaciones de derechos humanos, por su parte, siguen documentando y denunciando casos de detenciones arbitrarias y represión.
¿Y ahora qué?
Pues la cosa sigue tensa. Cuba y Estados Unidos están en veremos, con diferencias políticas profundas. El diálogo es posible, pero complicado. Mientras tanto, la isla sigue lidiando con su economía y el mundo atento a qué pasa con los derechos humanos y la situación política.
Habrá que seguir de cerca si estas declaraciones abren alguna puerta o si la situación se mantiene en el mismo punto, con reclamos de un lado y defensas del otro.