¡Le robaron la cadena y el barrio se la cobró!
En Cárdenas, vecinos atraparon a un hombre que robó una cadena de oro a una mujer. Lo entregaron a la policía.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Cárdenas se acabó la guasa con los vivos. A un tipo le dio por pensar que podía quitarle una cadena a una mujer así, en plena calle, como si nada. Pues agárrate, que el barrio no se quedó de brazos cruzados.
El tipo, que se llama Jeikel Lázaro Miranda Milanez, vio a la señora en su portal y ¡zas! Le dio un tirón al cuello y se llevó la gargantilla. Pero la cosa no quedó ahí, la dueña del oro empezó a gritar y a correr detrás del ladrón.
El teatro de los hechos
Todo esto pasó en la calle Mercedes, en Cárdenas, entre La Borde y Genesuna. La víctima estaba afuera de su casa, tranquila, y de repente se encuentra con el susto. El ladrón, tan fresco, le arrancó la cadena y salió en piña.
Pero la gente del barrio es brava. Al oír el escándalo, salieron todos. ¡Parecía una película! Entre gritos y carrera, los vecinos lograron acorralar al fulano a pocas cuadras.
Y esto a quién le cae arriba
Bueno, esto le cae a cualquiera que piense que puede meterle mano a lo ajeno en plena calle. El rollo es que la gente está harta de tantos robos. Y cuando la policía no llega a tiempo, o a veces ni llega, pues la comunidad se organiza.
Lo bueno es que esta vez, gracias a la solidaridad del barrio, el tipo no se escapó y la cadena, bueno, esperamos que se recupere.
¿Qué dicen unos y otros?
La pobre señora, imagínate, asustada pero con coraje. El ladrón, seguro que se arrepintió de haber nacido. Los vecinos, con la satisfacción de haber hecho justicia por mano propia, o casi.
Y la policía, bueno, llegó después a hacer su trabajo, a llevarse al sospechoso y a empezar el papeleo. Parece que esta vez el ladrón se llevó un buen susto y una paliza de las de antes.
¿Y ahora qué?
Ahora lo que viene es el proceso legal para el muchacho este. Habrá que ver qué le dictaminan. Pero lo que sí está claro es que la gente en Cárdenas no se deja. Esto va a quedar de ejemplo.
Quizás la próxima vez, el que piense en robar se lo piense dos veces, sabiendo que el barrio puede salir a la calle a poner orden.