¿Y dónde están los revolucionarios? Periodista cubano se burla de cubanos de paseo por España mientras hay apagones

Periodista cubano cuestiona la presencia de figuras públicas cubanas en España durante masivos apagones en la isla, criticando la aparente desconexión con la realidad.

Qué pasó

El periodista Mag Jorge ha encendido las redes sociales con una pregunta directa y picante: ¿dónde están los “comunistas” que ahora disfrutan de España mientras Cuba se sume en otro apagón masivo? Soltó la bomba en redes, cuestionando a figuras públicas cubanas, como Elián González y Fernando González, por estar de paseo en el extranjero cuando la isla enfrenta serios problemas con el suministro eléctrico. ¡Vaya bochinche armó el hombre!

Básicamente, lo que Mag Jorge está diciendo es que mientras la gente común en Cuba se las ve negras para tener luz, hay otros, supuestamente defensores del sistema, que andan de vacaciones por tierras ibéricas. La indignación es palpable y la pregunta resuena: ¿por qué ellos sí y nosotros no?

Dónde y cuándo

El escenario de esta polémica es doble: por un lado, la oscura realidad de Cuba, sumida en constantes interrupciones eléctricas que afectan la vida diaria de millones. Por otro, España, un destino que para algunos cubanos representa un escape o un lugar de aparente normalidad. El comunicador Mag Jorge lanzó su crítica en redes sociales, probablemente en los últimos días de junio o principios de julio de 2026, días en que los apagones se han vuelto una constante y dolorosa noticia en la isla.

Las figuras señaladas, Elián González y Fernando González, son nombres que evocan historias complejas ligadas a Cuba. Elián, el niño del éxodo que protagonizó un caso internacional, y Fernando, uno de los llamados “Cinco Héroes”. Su presencia en España, en este contexto, es lo que ha desatado el comentario del periodista, añadiendo drama y sabor a la situación.

Por qué importa

Esto importa porque toca una fibra muy sensible para la gente en Cuba: la percepción de que existe una doble moral. Mientras la población lidia con las carencias y las incomodidades de los apagones, ver a figuras asociadas al poder o a la narrativa oficial disfrutando de comodidades en el extranjero, pues no cae nada bien. Es la típica conversación de guagua o de cola del pollo: “Ay, fulano está allá gozando mientras uno aquí…”

La crítica de Mag Jorge pone el dedo en la llaga de las desigualdades y la desconexión entre la dirigencia (o aquellos que se benefician de cierta manera del sistema) y el pueblo llano. Es un reflejo de la frustración acumulada y la búsqueda de explicaciones que resuenen con la experiencia cotidiana de los cubanos.

Qué dicen las partes

Hasta ahora, el silencio ha sido la respuesta de los aludidos. Ni Elián González ni Fernando González han salido a dar explicaciones sobre su presencia en España ni a responder a las pullas del periodista Mag Jorge. El periodista lanzó su comentario como quien tira una piedra y esconde la mano, y parece que los señalados están esperando a ver qué pasa o simplemente no les dan la talla.

Por el lado de Mag Jorge, su postura es clara: cuestionar la coherencia entre el discurso oficial y las acciones de quienes, de una forma u otra, representan o se benefician de ese discurso. La pelota está en el tejado de los que están en España, pero la opinión pública cubana, al menos la que sigue estas polémicas en redes, ya sacó sus propias conclusiones.

Qué viene ahora

Bueno, lo que viene ahora es seguir de cerca la reacción. ¿Responderán Elián y Fernando? ¿Se armará más revuelo en redes? Lo seguro es que la crítica de Mag Jorge ha puesto sobre la mesa, una vez más, el tema de la crisis energética en Cuba y las percepciones sobre la vida de ciertas figuras públicas. Los apagones continúan siendo el telón de fondo de todo, y este tipo de comentarios solo avivan el debate sobre la realidad que se vive en la isla y cómo se proyecta hacia afuera.

Es probable que, sin importar si hay respuesta o no, la situación siga generando comentarios y malestar. La gente está cansada de los apagones y cualquier cosa que suene a privilegio o indiferencia resuena con fuerza. Habrá que ver si esta polémica se queda en un comentario más o si genera algún tipo de movimiento o declaración oficial, aunque sea para apaciguar los ánimos.