¡Panamá se lanza de mediador entre Cuba y EE.UU. mientras se calientan los ánimos!
Panamá ofrece ser sede neutral para diálogo Cuba-EE.UU. en medio de tensiones regionales y detención de panameños en la isla.
¡Oye esto pa' que veas lo que se está cocinando!
Resulta que Panamá, ese país que siempre está ahí en el medio, se ha lanzado a ofrecerse como el lugar neutral para que Cuba y Estados Unidos se sienten a hablar. ¡Imagínate el bochinche que se arma con eso!
Y esto no es de ahora, la cosa se pone más caliente porque el ambiente en el Caribe está que arde y, pa' rematar, hay siete panameños presos en Cuba. ¡Un polvorín, te digo!
¿Dónde y cuándo es este enredo?
Esto se puso bueno hace poco, cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Javier Martínez-Acha Vásquez, soltó la sopa en una conferencia antes de la Asamblea General de la OEA, allá en la capital del país.
El canciller dijo clarito que Panamá está puesto para ser la "sede para facilitar un diálogo basado en la igualdad y el respeto mutuo". Todavía no se sabe si La Habana o Washington dijeron "sí, quiero", pero ya Panamá se puso en el centro de todo el tinglado diplomático.
¿Y a quién le cae esto arriba? ¿Por qué nos importa?
Bueno, mira, con las crisis migratorias, las diferencias políticas que hay por ahí y los líos geopolíticos en el continente, que alguien ofrezca un espacio para hablar es importante. Panamá quiere ser el que pone la calma, el que ayuda a tender puentes.
Pero ojo, que el rollo entre Panamá y Cuba no ayuda. Esos siete ciudadanos panameños presos en la isla por supuestamente pintar consignas contra el gobierno cubano, como "Abajo la tiranía" y "Comunismo: enemigo de la comunidad", tienen a la diplomacia de cabeza. ¡Unos dicen que ya soltaron a algunos, pero el resto sigue ahí!
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, está la oferta panameña de ser mediador. Por el otro, las autoridades cubanas tienen a los siete panameños detenidos, acusándolos de propaganda. El gobierno panameño insiste en que hay que dialogar y respetar los procesos, pero la cosa está tensa.
Lo que se oye es que la oferta de Panamá para mediar es un paso gordo. Aunque no haya confirmación oficial de que Cuba y EE.UU. vayan a sentarse, que se abra la puerta ya es algo.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el aire?
Pues mira, lo que está claro es que Panamá se puso en una posición clave. Habrá que ver si Washington y La Habana aceptan esta invitación para charlar. El futuro dirá si este ofrecimiento de paz termina funcionando o si se queda en un intento más en medio de tantas tensiones.