¿Y ahora quién manda aquí? América Latina se pone la camiseta de Trump

Elecciones en Colombia y otros países latinoamericanos consolidan gobiernos afines a Trump, reconfigurando alianzas regionales frente a la influencia china.

Qué pasó

Oye, esto es un bochinche bueno: parece que Abelardo de la Espriella se va de presidente en Colombia, y si eso se confirma, se une a una lista que crece y crece de mandatarios y gobiernos que le tiran flores a Donald Trump y su gente en Estados Unidos.

La cosa es que, en los últimos tiempos, un montón de elecciones han dado como ganadores a tipos y tipas de derecha o conservadores. Vimos a Nasry Asfura en Honduras, a José Antonio Kast en Chile, y en otros lados hay gobiernos que le quieren dar prioridad a la cooperación con Washington en temas de seguridad, cómo controlar la migración y los negocios.

Dónde y cuándo

Esto está pasando ahora mismo, con las recientes elecciones en Colombia, y se ha ido cocinando durante los últimos meses en varios países de la región, desde Honduras hasta Chile, pasando por El Salvador, Ecuador y Paraguay.

El ambiente se siente un poco tenso, porque se están rearmando las alianzas y la influencia de Estados Unidos, bajo Trump, se siente más fuerte. Se habla de acuerdos bilaterales, más seguridad y hasta presión a quienes no están de su lado.

Por qué importa

Esto importa porque está cambiando el juego en América Latina. Ya no es tan claro quién manda o quién influye más. Parece que muchos países están girando hacia Estados Unidos, dejando un poco de lado otras influencias, como la de China, que ha estado metiendo la cuchara fuerte en los negocios de la región últimamente.

Si se consolida este bloque de países afines a Trump, el mapa político de la región se va a ver bien diferente. Washington recupera protagonismo, y eso puede afectar desde la economía hasta las relaciones diplomáticas de todos los países, grandes y pequeños.

Qué dicen las partes

Por un lado, tenemos a mandatarios como Javier Milei de Argentina, Nayib Bukele de El Salvador, Daniel Noboa de Ecuador, Santiago Peña de Paraguay y José Antonio Kast de Chile, que están poniendo la relación con EE.UU. como prioridad. Ellos ven bien la cooperación en seguridad, migración y economía.

Por otro lado, están los que marcan un poco el paso o tienen diferencias, como Brasil con Lula da Silva, que aunque no quiere conflictos, mantiene su postura, y México con Claudia Sheinbaum, que busca un equilibrio entre cooperar y defender su soberanía. Y claro, están Cuba y Nicaragua, que siguen en el bando opuesto, con las tensiones de siempre.

Qué viene ahora

Bueno, el próximo round grande será en Brasil, con sus elecciones presidenciales. Si Lula no gana, el grupo de gobiernos cercanos a Trump se haría más fuerte todavía. Veremos si esta tendencia de acercamiento a Washington se consolida o si hay giros inesperados.

Por ahora, lo que queda claro es que gran parte del continente se está moviendo en una dirección que favorece a los aliados de Trump. Habrá que seguir de cerca cómo se reconfigura todo esto y qué papel juega China en este nuevo escenario.