¡Ajo! Pasajera varada por Viazul: Pasaje en euros, servicio cero
Pasajera denunció que Viazul la dejó varada horas en una terminal y luego tuvo problemas con su pasaje comprado en euros. La empresa no ha respondido.
¡Oye esto pa' que veas!
Una cubana se nos queja amargamente de Viazul. Imagínate tú: compró un pasaje de La Habana a Ciego de Ávila, pagado en euros desde Suiza. La cosa estaba pautada pa' las once de la noche, pero ¡zas! La dejaron tirada en la terminal toda la madrugada.
La gente pregunta: ¿cómo es posible que vendan un boleto si después no hay ni pa' prender el motor? ¡Qué bochorno!
¿Dónde y cuándo fue la cosa?
Esto pasó hace poco, entre La Habana y Ciego de Ávila. La guagua supuestamente salía de noche, pero la pobre viajera tuvo que pasar la noche enterita esperando. Dicen que la excusa fue falta de combustible, algo que no suena muy nuevo en la isla.
La tensión se sentía en el aire, la gente esperando y la incertidumbre de si el viaje se haría o no. Un calorcito incómodo, de esos que te ponen de mal humor.
¿Y a quién le cae esto arriba?
Pues a la gente que necesita moverse, que confía en Viazul para llegar a su destino. Comprar un pasaje desde afuera y que te pase esto es pa' volverse loco. Te cambia todos los planes y te deja una mala experiencia.
Esto pone en duda cómo se gestionan las reservas y si de verdad tienen el transporte listo cuando te venden el ticket. Es un golpe pa' la confianza.
¿Qué dicen los involucrados?
Bueno, la denuncia la soltó una amiga de la pasajera, Rosmery Merayo, en redes. Ella cuestiona la venta del pasaje si no se podía garantizar el servicio. Por el lado de Viazul, hasta ahora, ¡silencio de radio! No han dicho ni pío sobre el incidente, ni explicaciones, ni nada.
Unos dicen que fue falta de combustible, otros que a lo mejor hubo un problema operativo. Pero sin una palabra oficial, todo son especulaciones.
¿Y ahora qué?
Pues ahora toca esperar a ver si Viazul se digna a dar la cara y explica qué pasó. La pasajera, según cuentan, al final la montaron en otro bus, pero la rabia y el mal rato se quedan. Habrá que ver si responden por el servicio que no dieron y por el trato.
Queda en el aire qué medidas tomarán para que esto no se repita y cómo van a recuperar la confianza de los que viajan, sobre todo de los que pagan desde afuera.