¿Se llevan a los niños tras el temblor en Venezuela? ¡Ojo al dato!

Activistas venezolanos alertan sobre el riesgo de tráfico de menores tras los terremotos en Venezuela, pidiendo reforzar la vigilancia y la ayuda humanitaria.

Qué pasó

Oye, que la cosa se pone brava. Unos cuantos activistas y gente de las comunidades venezolanas andan con el alma en vilo. Dicen que después de los temblores fuertes que sacudieron Venezuela, hay un peligro gordo: que se estén llevando a los chamos, a los niños.

La vaina es que, con tanto desastre y la gente corriendo pa' todos lados, parece que hay quienes se aprovechan de la desgracia. ¡Imagínate tú, lucrarse con el dolor de los demás y, peor aún, con los más chiquitos!

Dónde y cuándo

La advertencia viene de grupos que están por allá, en el sur de la Florida, hablando de las zonas de Venezuela que se partieron con los terremotos. Fue hace poco, con la conmoción de los sismos, cuando empezaron a sonar las alarmas.

El ambiente debe ser un caos, tú sabes, casas caídas, familias enteras en la calle, sin saber pa' dónde ir. Un panorama perfecto pa' que la maldad se cuele por cualquier rendija.

Por qué importa

Esto es más que un chisme de esquina, mi gente. Si esto fuera verdad, estaríamos hablando de una tragedia sobre otra. Los niños son lo más vulnerable, y que se los lleven en medio de un desastre es una crueldad que no tiene nombre.

La gente que está preocupada lo que quiere es que se pongan las pilas. Que no se descuiden a los menores que ya bastante tienen con el susto del temblor y la pérdida de sus casas.

Qué dicen las partes

Los activistas son los que están levantando la voz, diciendo que hay que estar alerta. Mencionan que la falta de control y el desorden que deja un desastre así, es tierra fértil pa' los traficantes.

Por ahí también se asoma UNICEF, que siempre está pendiente de los chamos en estas crisis. Ellos dicen que es fundamental poner atención especial en la protección de los niños, darles apoyo y no dejarlos solos.

Qué viene ahora

Hasta ahora, no hay noticias oficiales de que esto esté pasando de verdad, de casos concretos. Pero la gente que está pendiente insiste en que no hay que bajar la guardia. Hay que seguir mirando de cerca, poner más ayuda y que la gente esté avisada para que se cuiden.

La idea es que las comunidades y la ayuda internacional trabajen juntas. Que no se pierda ni un niño y que si alguien está haciendo daño, lo agarren rápido.