¿Se nos queman los hospitales? ONU alerta que apagones matan la salud en Cuba
La ONU expresa seria preocupación por cómo los apagones crónicos en Cuba afectan la salud, interrumpiendo equipos médicos vitales y la cadena de frío de vacunas.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas… La Organización de las Naciones Unidas (ONU) está que trina, preocupada por cómo los apagones de candela que se están dando en Cuba están acabando con la salud de la gente.
No es poca cosa, porque los cortes de luz no solo joden la vida en la casa, sino que están poniendo en jaque a los hospitales y los programas de salud más básicos.
Dónde y cuándo
Esto no es un cuento de ahora mismo, sino una crisis que se agrava. Un informe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) lo deja claro: los apagones están por toda la isla, pero se sienten más fuerte donde la gente vive y donde las cosas se ponen más feas.
Se habla de que la cosa está afectando a medio millón de cubanos solo en La Habana con el agua, y ni te cuento la desesperación con la luz que se va por más de 30 horas seguidas en algunos lugares.
Por qué importa
Imagínate tú, ¿qué importa esto? ¡Todo! Los apagones están jodiendo aparatos que salvan vidas en los hospitales, como incubadoras y respiradores. ¡Están matando la salud en vivo!
Además, la cadena de frío, esa que mantiene las vacunas buenas, se rompe con cada corte. ¡Y hablamos de vacunar a 70.000 niños! Eso es un peligro que no se puede ni pensar.
Qué dicen las partes
La ONU, a través de OCHA, está diciendo que la cosa está seria. Piden 94 millones de dólares para un plan de ayuda y solo han llegado 42 millones. Dicen que las necesidades son más grandes que la plata que hay, y que muchos socios no tienen financiamiento para dar comida, medicinas o agua.
Por otro lado, las cifras oficiales que ellos mismos citan muestran que la generación de electricidad en agosto fue menos de un tercio de lo que se necesita, ¡frente al 45% de enero! ¡Un desastre!
Qué viene ahora
Pues mira, la cosa está en el aire. La ONU está moviendo su plan de ayuda, pero no es suficiente. Lo que está claro es que hay que seguir de cerca cómo van a resolver la crisis eléctrica, porque de eso depende la salud y la vida de muchísima gente en Cuba.
Sin electricidad estable, los hospitales no funcionan, las vacunas se pierden y la gente sufre. La bola está ahora en la cancha de quien tenga que resolver el problema energético.