¡La Reserva Federal le mete freno al dólar! Sube la tasa de interés por primera vez desde 2023 y la gasolina ni se inmuta.
La Fed sube tipos de interés por primera vez desde 2023 ante la inflación, situándolos entre 3,75% y 4%. El petróleo sigue caro.
¡Qué bochinche en la Fed!
Oye esto pa' que veas cómo está la cosa. La Reserva Federal de Estados Unidos, que es la que maneja la plata gorda, se fajó y subió los tipos de interés. ¡La primera vez que hacen esto desde julio de 2023! Quieren ponerle el cascabel a la inflación, que se ha puesto un poco rebelde últimamente.
Este movimiento significa que ahora el dinero prestado va a costar un chin más caro. La tasa de referencia, esa que usan como base, ahora anda entre 3,75% y 4%. Y atención: ¡todos los 12 que deciden en la Fed estuvieron de acuerdo con esta medida! Nadie se quedó callado.
¿Y dónde pasó todo esto?
Todo este relajo, o mejor dicho, esta decisión seria, pasó en Estados Unidos. El banco central, que es el que manda en la política monetaria, tomó esta medida para poner un freno a la subida de precios que se ha sentido en los últimos meses. Se habla de que la presión de la inflación es la culpable, sobre todo con el petróleo por las nubes y las broncas que hay entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que eso siempre revuelve la economía.
Imagínate, los precios para la gente subieron un 3,4% en agosto comparado con el año pasado. Y eso que la Fed quiere tener la inflación por debajo del 2%. ¡Un mundo de diferencia!
¿Y por qué tanto lío? El petróleo tiene la culpa
Uno de los que más jode con los precios es la energía. El petróleo, ¡imagínate!, se mantiene por encima de los 105 dólares el barril. Y la gasolina, que es lo que usamos todos los días para movernos, ¡llegó a 4,36 dólares por galón! Esto no solo te afecta cuando vas a la bomba, sino que sube el transporte, y eso hace que todo lo demás, hasta la comida y la ropa, te cueste más.
La economía sigue aguantando el chaparrón
A pesar de todos estos dolores de cabeza, la economía de Estados Unidos no se ha caído del caballo. Los empleadores siguen contratando gente, añadieron 162.000 trabajadores en agosto. Y la economía siguió creciendo en los meses antes de junio, aunque con la guerra en Medio Oriente uno nunca sabe qué va a pasar.
Pero ojo, que subir las tasas de interés no es cosa de juego. Esto hace que sea más difícil pedir prestado, tanto para ti en tu casa como para los negocios. Las hipotecas, las tarjetas de crédito y cualquier préstamo se vuelven más caros. Esto se pone peor porque la venta de bonos también está haciendo que los costos para pedir prestado se eleven.
¿Qué dicen los que mandan?
Mira, la Fed no se decide a la ligera. En la reunión de julio, mantuvieron las tasas quietas, pero ya tres de los doce que deciden querían subirlas. ¡La mayor cantidad de votos en contra en una década! Ahora, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, que llegó en mayo, dice que controlar los precios es la prioridad número uno. ¡Y con razón, que la inflación está por encima de lo que quieren!
Con esta nueva subida, lo que busca la Fed es calmar las presiones de los precios. Pero claro, sin que la economía se vaya al traste ni se rompa el mercado laboral. ¡Un equilibrio difícil de lograr!
¿Y ahora qué?
La cosa se pone interesante. Con las tasas subiendo, el crédito se encarece y veremos cómo reacciona la gente y las empresas. El petróleo sigue firme, y la inflación no da tregua. Habrá que seguir de cerca si esta medida de la Fed logra domar a la inflación sin ahogar la economía. Es una jugada delicada, y los próximos meses dirán si funcionó o si la cosa se complica más.