¿Y esta abuela se voló? Con todo y moto la chocó y huyó

Una abuela de 74 años chocó a un motociclista en Hialeah y huyó. Fue arrestada y enfrenta cargos por abandonar la escena del accidente.

¡Qué bochinche en Hialeah!

Mira tú, que una señora de 74 años, que uno pensaría que anda tranquila, se le metió a un motorista en Hialeah y ni corta ni perezosa, se dio a la fuga. ¡Como si nada hubiera pasado!

La pillaron en Miami Gardens. Le cayeron encima los polis, la detuvieron y ahora tiene que responder por abandonar la escena. ¡Tremenda jugada!

El encontronazo

Esto pasó poquito antes de la una de la tarde en una esquina caliente de Hialeah, en la calle 49 con la avenida 10 del oeste. La señora, doña María Theresa Contreras, iba al volante de una Chevrolet S-10 negra. Estaba virando pa' la izquierda, tan tranquila, cuando ¡PUM! le dio a un motorista que venía de frente. ¡Y el motorista con luz verde en el semáforo!

El golpe fue con todo. El pobre hombre salió volando de la moto, con los brazos y la pierna izquierda maltrechos. Imagínate el susto y el dolor.

Pa'l hospital en helicóptero

Llegaron los paramédicos, vieron la cosa fea y decidieron que el hombre necesitaba atención de verdad. Lo montaron primero en Goodlet Park y de ahí, ¡zas!, un helicóptero de los bomberos de Miami-Dade se lo llevó directo al Ryder Trauma Center del Jackson Memorial. El motorista es Luis Enrique Ramírez Wong, y por suerte, por lo menos estaba consciente y respondía cuando lo atendieron.

¿Cómo la pescaron?

Pero esta historia no se quedó así. Los polis, con la ayuda de unos testigos que vieron la vaina y con datos del carro de la señora, lograron dar con ella. Al final, la entrevistaron y ella misma soltó la sopa: sí, era ella la que guiaba la camioneta.

La señora dijo que después del choque, avanzó un poquito y se largó porque le dio miedo. ¡Le dio miedo! Como si eso la eximiera de quedarse, dar los datos y esperar a que llegara la policía. ¡La ley es la ley, abuela!

La lección del día

Eddie Rodríguez, el portavoz de la Policía de Hialeah, aprovechó para recordarles a todos que en un accidente hay que quedarse, ayudar al que se accidentó y esperar a las autoridades. Salirse de ahí es meterse en un lío más grande, porque te pueden meter cargos adicionales.

A la doña le pusieron una fianza de 2.500 dólares. Para hoy, ya andaba en la calle de nuevo, después de pagar. Mientras tanto, el motorista sigue recuperándose de este susto y de las lesiones. ¡A ver si aprende la lección y nos quedamos tranquilos!