¿Oscuridad y Delito? En Guantánamo Ya Nadie Sale de Noche
Guantánamo's official media admits growing insecurity due to blackouts and crime, with streets emptying at night. Economic crisis fuels thefts and scams.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Hasta el mismo oficialismo cubano ya está soltando la sopa: en Guantánamo la gente no se fía de andar por la calle cuando cae la noche. ¡Imagínate! El propio periódico de la provincia sacó un artículo diciendo que la ciudad se queda vacía y a oscuras.
Admiten que las calles se vacían rapidito y que solo los sitios con luces o gente se salvan. Dicen que la delincuencia no es culpa directa de los apagones, pero que los apagones le han echado leña al fuego, creando el ambiente perfecto para que los vivos hagan de las suyas.
Dónde y cuándo
Esto está pasando en Guantánamo, en las calles de la ciudad. El problema se pone peor al caer la noche, cuando las prolongadas interrupciones del servicio eléctrico dejan todo a oscuras.
La poca gente que anda por ahí, como los trabajadores que terminan tarde, los estudiantes o los que regresan de un paseo, se la ven en China. Menos gente en la calle significa menos ojos que vean un robo o una agresión, y más difícil pedir ayuda si pasa algo.
Por qué importa
Esto no es un detallito, compadre. La falta de luz está cambiando cómo vive la gente allá. Ya no es solo aguantar el calor sin ventilador o no poder cocinar la comida. Ahora, salir de noche se ha vuelto una lotería, un acto de valentía que antes no hacía falta.
Además, los robos de cosas como combustible, paneles solares y hasta cables eléctricos, que son para resolver los apagones, terminan perjudicando a todo el mundo. Y ni hablar de las estafas, que le quitan el poco dinero que mandan desde afuera a la gente mayor, el que usan para comer o comprar medicinas.
Qué dicen las partes
Las autoridades, por lo que se lee, están reconociendo que no basta con meter presos a los ladrones después que la cosa pasa. Sugieren poner más policías en las zonas calientes, patrullas que anden dando vueltas, luces extras donde haga falta y formas más rápidas para que la gente pueda avisar si pasa algo grave.
Por otro lado, los delincuentes, según el artículo, se aprovechan de que la gente no sabe mucho de tecnología y de las dificultades económicas para tumbar a los más vulnerables, sobre todo a los viejitos, y quedarse con su plata.
Qué viene ahora
Lo que se ve es que Guantánamo no va a volver a la normalidad solo con que pongan la luz. La gente quiere sentir que puede caminar tranquila, sin miedo a la oscuridad y al abandono de los barrios.
Hay que ver si las autoridades ponen mano dura con las medidas que sugieren. El panorama es que la crisis energética está revuelta con el hampa y la gente es la que paga el pato. Hay que estar pendiente a ver qué pasa con la presencia policial y la iluminación, porque eso es clave para que la gente pueda volver a la calle sin temor.