¿Y ahora qué pasó? Cuba mete mano al uniforme y al horario escolar por la crisis

Cuba anuncia medidas extraordinarias: uniforme flexible y ajuste de horarios escolares para enfrentar la crisis de apagones, transporte y escasez de personal docente.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que la cosa se puso seria en Cuba con el tema de las escuelas. Con los apagones que no perdonan, el transporte que se hace un mundo y la comida que escasea más que un taxi libre, el gobierno va a tener que meterle mano a cómo se dan las clases.

La ministra de Educación, Naima Trujillo Barreto, salió a decir que van a "flexibilizar" el uniforme y a "buscar alternativas" para que los muchachos no tengan que estar pegados en la escuela todo el día si las condiciones no dan. ¡Un chin de alivio pa' la gente!

¿Dónde y cuándo es este bochinche?

Esto va a pasar en todas las escuelas de la Isla a partir del 1 de septiembre, cuando arranca el nuevo curso escolar. La cosa se pone más difícil porque el calor del verano pasado hizo estragos, y ya el curso anterior tuvieron que recortarlo.

Imagínate, ni agua a veces, y los apagones que te dejan a oscuras y sin ventilación. ¡Un lío!

¿Y a quién le cae esta vaina?

A todos los estudiantes, desde los más chiquiticos hasta los preuniversitarios, ¡casi un millón y medio de muchachos! Y los universitarios también, aunque a ellos les dan chance con las clases online.

Pero lo más gordo es que no hay maestros suficientes. ¡Solo han podido cubrir como el 73% de las plazas! Y en La Habana, que es la capital, están pensando en mover maestros de otras provincias. ¡Vaya pela!

¿Qué dicen las partes?

La ministra dice que es importante que los niños vayan a la escuela, que la presencialidad es clave pa' la calidad. Por otro lado, la gente de AP dice que van a pedir ayuda a padres y vecinos para darle de comer a los niños en la escuela.

Los padres, seguro, están pensando en cómo van a resolver con el uniforme y el transporte si la cosa sigue así. Y los maestros, bueno, los que quedan, aguantando el chaparrón.

¿Y ahora qué?

Pues ahora toca esperar a ver cómo se aplican estas medidas. Si van a ser de verdad o solo pa' salir del paso.

Lo que sí está claro es que la educación en Cuba, que siempre se vendió como un gran logro, está pasando por un momento difícil. Los apagones, la falta de maestros, la emigración... ¡la lista es larga!

Habrá que ver si estas "flexibilidades" ayudan a que los muchachos puedan aprender algo a pesar de la crisis.