¿Caro y en Pesos? Tienda China en La Habana Abre un Debate de Precios Imposibles
Una nueva tienda china en La Habana vende en CUP, pero sus precios tan altos que la gente no compra. Ni tarjetas acepta.
Qué pasó
Se abrió una tienda nueva en La Habana con productos chinos, pero para sorpresa de muchos, solo vende en pesos cubanos. La gente fue con la idea de encontrar algo bueno y bonito, pero se topó con unos precios que a nadie le cuadraron.
El lugar, que antes era la Casa Mimbre y estaba cerrado, ahora está renovado y lleno de cosas chinas: ventiladores, luces, limpieza, juguetes, hasta cerveza y arroz. Todo esto en el Cerro, un barrio que ha visto mejores tiempos.
Dónde y cuándo
La tienda abrió sus puertas hace poco en la Calzada del Cerro, La Habana. El local, que llevaba años cerrado y dañado, ahora luce moderno por dentro. Sin embargo, el resto del edificio y los vecinos no corren la misma suerte, se ven viejos y deteriorados.
El ambiente adentro es de novedad china, con estanterías llenas. Pero afuera, la realidad de La Habana se impone con edificios que piden a gritos una mano.
Por qué importa
Lo que importa es que, aunque vendan en pesos, los precios están por las nubes. Un ventilador cuesta 15.000 pesos, y una balsa inflable, 14.000. Son cifras que la mayoría de los cubanos no puede ni pensar en gastar.
Esto genera un problema: ¿de qué sirve tener una tienda en moneda nacional si los productos están fuera del alcance de la gente? Parece que la idea de que sea accesible se quedó solo en el papel.
Qué dicen las partes
Los clientes que han ido dicen que se van sin comprar nada porque los precios son imposibles. A pesar de que venden en pesos, no aceptan tarjetas ni transferencias, solo efectivo. Esto va en contra de lo que el gobierno promueve con la bancarización.
No se sabe quién administra la tienda oficialmente. En la fachada dice TRD Caribe, pero las bolsas de los clientes tienen el nombre de Ata Supply Chain S.L., una empresa de España. Nadie ha dado una explicación clara de quién está detrás de todo esto.
Qué viene ahora
Habrá que ver si la tienda baja los precios para poder vender algo o si se queda como un escaparate de productos caros que nadie puede comprar. También queda la duda de quién es realmente el dueño y si cumplirá con las normas del país.
Por ahora, la gente sigue pasando por el Cerro, mirando la tienda nueva y preguntándose si algún día podrá comprar algo allí o si seguirá siendo un lujo inalcanzable.