¿Qué tú crees? ¡Rescate de piloto cuesta un ojo de la cara y deja aviones tirados en Irán!

Un piloto de EE. UU. derribado en Irán fue rescatado en una operación millonaria que incluyó la destrucción de aviones para evitar que cayeran en manos enemigas.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate la vaina: un piloto yanqui, de esos que vuelan cazas, se da de bruces en Irán. ¡Plaf! Derribado. Por suerte, el tipo no se quedó quieto y aguantó más de 36 horas escondido mientras lo andaban cazando.

Se puso en modo supervivencia, cambiando de sitio como lagartija y llamando por la radio cuando podía. Toda esa información llegó aquí y allá montaron un operativo de película para sacarlo de allí vivo.

¿Dónde fue el bochinche y cuándo?

Esto pasó en las montañas del suroeste de Irán. El avión, un F-15E Strike Eagle, cayó hace nada, hace como un día y medio. El piloto se las arregló para no caer en manos de la Guardia Revolucionaria iraní, que andaba buscándolo como loco.

Los gringos mandaron helicópteros Pave Hawk, aviones A-10 para dar fuego de cobertura y unos bólidos llamados MC-130J que son como navajas suizas voladoras.

¿Y a quién le cae esto encima?

Pues a los gringos les cae encima el gasto, ¡pero de los buenos! Rescatar a un tipo de esos en territorio enemigo es caro, carísimo. Tienen que mover un montón de equipo y personal, y si hay encontronazos, la cosa se pone fea.

Esto demuestra que el gobierno de Donald Trump, en ese momento, estaba dispuesto a gastar millones para traerse a sus hombres de vuelta, sin importar el riesgo o el costo material. La noticia dio la vuelta al mundo y puso a todo el mundo a hablar.

¿Qué dicen los que saben?

Por un lado, el expresidente Trump, y seguro que el gobierno de turno, dicen que fue un éxito total. ¡Claro! Trajeron al piloto de vuelta, eso es lo importante. ¡Bravo!

Pero por el otro lado, los que analizan estas cosas por ahí fuera, como en la BBC o El Mundo, dicen que esto salió un ojo de la cara. Hablan de helicópteros dañados y hasta de un avión que tuvieron que 'inutilizar' para que no cayera en malas manos. ¡Imagínate, destruir una máquina de millones para que no la agarre el enemigo!

¿Y ahora qué?

Ahora, la vaina es ver cómo siguen las tensiones entre estos países. Estas misiones demuestran que la cosa está que arde y que los rescates son cada vez más complicados y costosos.

Queda en el aire qué va a pasar después de este incidente y si estas operaciones van a seguir ocurriendo con tanta frecuencia y, sobre todo, con tanto gasto. Hay que seguir de cerca cómo se desarrolla todo esto.

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