¡Fuego en La Habana! Taxi se quema entero y deja al descubierto el desastre del transporte

Un taxi se incendió por completo en La Habana, evidenciando los graves riesgos del deteriorado parque automotor cubano y la falta de mantenimiento.

¡Qué bochinche en La Habana, mi gente!

Oye, tremendo susto se llevó la gente el miércoles allá por Concha y Melones. Un taxi, de esos que uno coge pa' resolver, ¡se prendió en candela y quedó frito, frito! Como si fuera un perrito caliente gigante, las llamas se lo comieron vivo en un santiamén. Menos mal que el chofer y los pasajeros salieron ilesos, pero la escena, ¡uff!, pa' recordarla.

Esto fue rapidísimo. Primero el humo, después el fuego que no perdonaba nada. Los bomberos llegaron a apagar el desastre, pero del carro solo quedó la carcasa quemada, un esqueleto de metal pa' que uno se ponga a pensar.

¿Dónde fue la candela y cuándo?

La cosa pasó en la esquina de Concha y Melones, en La Habana. Imagínate el calorcito, el gentío asustado mirando, y el taxi echando humo como si fuera un tren antiguo. Fue un miércoles cualquiera, pero se convirtió en un espectáculo de terror pa' los que andaban por ahí y los vecinos asomados a los balcones.

El ambiente se puso tenso, la gente gritando, unos tratando de grabar pa' las redes, otros mirando con cara de espanto. Un detalle que te digo: el olor a quemado debió ser insoportable, y el ruido de las llamas, ¡un concierto pa' no olvidar!

¿Y esto por qué importa? ¡Ponte pa' lo tuyo!

Esto no es solo un carrito que se quemó, mi hermano. Esto es la muestra viva de cómo está el transporte en Cuba. Los carros viejos, que no aguantan más, las piezas que no aparecen, las reparaciones que se hacen como sea... todo eso suma pa' que pasen estas cosas.

Al final, a quién le cae arriba esto es al pueblo, que depende de esos carros pa' ir pa'l trabajo, pa' llevar a los niños a la escuela, pa' todo. Si los carros se queman así, la vida se complica más de lo que ya está.

¿Qué dicen los implicados? ¡Unos y otros!

Mira, del gobierno, lo que se sabe es que el parque vehicular anda fatal. Los reportes hablan de carros que se incendian por cortocircuitos, por fallas eléctricas, por el simple hecho de estar pidiendo auxilio. La gente común, los testigos, dicen que esto es el pan de cada día, que uno no sabe cuándo le toca.

Los expertos, esos que saben de motores y cables, señalan que la falta de mantenimiento y las piezas de mala calidad son el problema. Pero al final, nadie da una solución concreta, solo se ve el problema crecer.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa' este cuento?

Bueno, lo que viene ahora es seguir cuidándose. Hay que estar pilas, ver si el gobierno se pone las pilas de verdad pa' resolver el tema del transporte. Que no se trate solo de apagar fuegos, sino de prevenirlos. Necesitamos carros seguros, mantenimientos decentes y que las piezas de repuesto no sean un tesoro.

Hay que ver si este susto sirve pa' que se tomen medidas serias. Porque si seguimos así, mañana puede ser otro taxi, o peor. El tiempo dirá si aprendemos la lección.

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