¿Y los lujos de quién, canciller? EEUU le canta verdades a Cuba en la ONU

Embajador de EEUU en la ONU expone lujos de la élite cubana frente a la crisis del pueblo, provocando un tenso cruce con el canciller Rodríguez.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira que se armó un bochinche bueno en la mismísima ONU. El embajador de Estados Unidos, Mike Waltz, se fajó con el canciller cubano, Bruno Rodríguez. El gringo llegó con fotos y todo para demostrar que mientras el pueblo cubano se las ve negras con apagones y falta de todo, la gente de arriba vive como rey.

No se quedó tranquilo, sino que sacó un montón de cuadros que mostraban aviones privados, yates y hoteles de lujo. Dijo que sabía dónde estaban los miles de millones del pueblo y que se los iba a enseñar, y vaya que lo hizo. Hasta sacó fotos de Miguel Díaz-Canel y del nieto de Fidel, Sandro Castro, para que se viera el contraste con la gente que sufre.

¿Dónde y cuándo pasó el toletazo?

Esto fue este martes, en el debate anual de la Asamblea General de la ONU, donde se discute siempre esa resolución que pide quitarle el embargo a Cuba. Imagínate el ambiente, lleno de diplomáticos, pero con una tensión que se podía cortar con un cuchillo. El embajador Waltz, sin pelos en la lengua, empezó a soltar la sopa mostrando las pruebas de los privilegios de la cúpula.

¿Y a quién le cae arriba esto?

Pues a todo el mundo que cree que el embargo es el único culpable de los problemas de Cuba. Waltz vino a decir: "¡Ojo! Que aquí hay más cosas pasando". Está claro que esto pone en entredicho la narrativa oficial y levanta suspicacias sobre cómo se manejan los recursos en la Isla. Para el cubano de a pie, que vive el día a día con escasez, ver esas imágenes debe ser como un puñetazo en la cara.

Además, Waltz aprovechó para meter el dedo en la llaga con los presos políticos, diciendo que son más de 800. Eso siempre es un tema sensible y, si bien no es el foco principal del bochinche, añade más leña al fuego de la crítica internacional.

¿Qué dicen unos y otros?

Bruno Rodríguez, el canciller, se encabronó de lo lindo. Interrumpió a Waltz, lo llamó mentiroso y pidió que pararan la presentación. Pero Waltz no se dejó y pidió que lo dejaran terminar su discurso, recordándole que en Cuba no se permite la disidencia. Tuvo que meter mano la presidencia de la Asamblea para poner orden, porque la cosa se estaba poniendo color de hormiga.

Por un lado, la postura cubana es defenderse y decir que todo es culpa del embargo, incluso cuando les muestran pruebas de lujos. Por otro lado, Estados Unidos insiste en que el gobierno cubano se queda con el dinero del pueblo y vive a cuerpo de rey, mientras la gente sufre. Waltz hasta cuestionó la palabra "bloqueo absoluto" del gobierno cubano, recordando que en 2025 las exportaciones de EEUU a Cuba pasaron de 800 millones de dólares.

¿Y ahora qué?

Bueno, la resolución pidiendo el fin del embargo seguramente se aprobará, como casi siempre, pero ya sabemos que eso no obliga a Washington a hacer nada. Lo que sí queda claro es que la discusión se puso más picante. La imagen que presentó Waltz va a dar de qué hablar y puede que las voces críticas dentro y fuera de Cuba se sientan más empoderadas para exigir transparencia.

Habrá que ver cómo reacciona el gobierno cubano ante estas acusaciones tan directas y si se atreven a mostrar públicamente sus finanzas. Mientras tanto, la ONU será testigo de este tira y afloja, y el mundo seguirá mirando.